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Sebastián Villa, el Caniggia negro

Sebastián Villa, el Caniggia negro

Para muchos millennials, Claudio Paul Caniggia es el padre de Charlotte y Alexander, el marido de la Nannis o el muchacho de los escándalos mediáticos. Sin embargo, el Hijo del Viento, fue un jugador brillante, de esos que aparecen de vez en cuando. Jugó en River y en Boca, pero siempre fue reconocido como un futbolista de selección.

Cuando irrumpió en el fútbol, allá por 1985, Héctor Bambino Veira lo mandaba a la cancha en los segundos tiempos, para explotar su velocidad. Y vaya si lo hacía...

Después edificó una carrera espectacular, con pasos por Italia (Verona, Roma, Atalanta), Portugal (Benfica), Escocia e Inglaterra, pero siempre yendo y viniendo a la Selección Argentina.

Como Caniggia, Sebastián Villa debutó en Primera a los 18 años (en Deportes Tolima, de su Colombia natal). Como Claudio Paul, cada vez que agarra la pelota vuela (“hay pocos como él”, califica Carlos Tevez), igual que el rubio argentino en sus orígenes, le cuesta tomar la decisión correcta en los últimos metros.

Debe aprender cuando dar el pase, cuando definir y,fundamentalmente, cómo hacerlo. Caniggia puede ser su espejo. A los números nos remitimos. En River, el blondo jugó 53 partidos y metió 8 goles (una baja efectividad del 15 por ciento). Villa, en Boca, desde su arribo, hace 19 meses, en torneos locales, jugó 29 encuentros, muchas veces entrando desde el banco –como Cani en el Millonario- y anotó 4 goles (efectividad del 14 por ciento). Si adosamos torneos internacionales, su estadística empeora, ya que no marcó tantos en 13 partidos disputados.

Igual que Claudio Paul, el colombiano, debutó en su selección muy joven. A diferencia del argentino, aún no escribió capítulos históricos. Si saca lustre a sus condiciones, escucha a Tevez y logra tener como espejo a Cani, tal vez, algún día, tenga sus inolvidables goles a Brasil, a Italia o aquel doblete a Nigeria, en un Mundial...