Aunque el juego se tornó trabado por momentos, el local siempre manejó los tiempos del partido. Fluminense intentó inquietar mediante la peligrosidad de Luciano Acosta y Agustín Canobbio, pero se encontró con un equipo mendocino sumamente concentrado. Sobre el cierre de la primera etapa, José Florentín volvió a ganar de arriba, pero encontró nuevamente la respuesta del portero visitante.
La explosión de alegría llegó en el complemento. A los 20 minutos de la segunda parte, tras una avivada de Gómez a la salida de un córner, apareció el goleador Alex Arce para, con un certero cabezazo, poner el 1 a 0. El gol hizo delirar a los fanáticos en el Malvinas Argentinas y ratificó el gran momento del delantero paraguayo, quien se retiró ovacionado minutos más tarde.
Tras la ventaja, Alfredo Berti apostó por una línea de cinco defensores con el ingreso de Iván Villalba para cuidar el resultado. Si bien Fluminense llegó al empate cerca del final debido a un desvío fortuito en Costa tras un remate de Kenedy, la solidez defensiva mostrada durante todo el encuentro fue suficiente para sostener el punto necesario.
Qué significa este logro para Independiente Rivadavia en la Copa Libertadores
Clasificar a octavos de final en su primera experiencia contemporánea de este calibre sitúa a Independiente Rivadavia en el mapa grande del fútbol sudamericano. Haber sumado 10 puntos en un grupo que comparte con el último campeón de América habla de un trabajo institucional y deportivo de excelencia.
El conjunto de Berti no solo compitió, sino que fue protagonista. Con figuras como Villa aportando desequilibrio y un Arce implacable en el área, el Azul ha demostrado que no teme a las jerarquías. Ahora, Mendoza se prepara para ver a su equipo en los duelos de eliminación directa, sabiendo que este plantel ya entró en las páginas doradas de la historia del club.