Daniel Santoro declaró como acusado en el expediente y el juez Alejo Ramos Padilla debe tomar una decisión. Se espera que el fiscal de los Cuadernos de Centeno Carlos Stornelli se mantenga en condición de rebelde. Sobre todo porque reclamó la intervención de la Corte Suprema. La Corte, no tiene plazos. Por lo tanto, la situación se va a prolongar por largo tiempo.
Mientras tanto, Marcelo D’Alessio declaró este miércoles ante el juez Julián Ercolini durante muchas horas en el marco de la denuncia que el fiscal Stornelli realizó a principios de este año, acusando a D’Alessio de “venta de humo”. D’Alessio ingresó silenciosamente a los tribunales y no trascendieron detalles profundos sobre su versión de los acontecimientos.
La causa del juez Ercolini, bajo otro delito, replica alguno de los hechos que tiene bajo su órbita el juez Ramos Padilla. Se trata de un capítulo más de la feroz lucha que subyace a ese expediente para radicar el proceso en Comodoro Py.
Este breve repaso de la actividad judicial se condice con las declaraciones del juez de la Corte bonaerense Eduardo de Lázzari que tanto alboroto causaron. El magistrado no dijo cosas nuevas. Pero llamó la atención su discurso porque lo hizo desde su condición de presidente de la Corte bonaerense.
El Procurador Julio Conte Grand reaccionó bien y pronto y comenzó a investigar sus dichos. Pero más allá de ello, si se analiza el discurso de De Lázzari palabra por palabra, el magistrado estaba reclamando una solución política para el drama judicial. En efecto, advirtió síntomas de contagio de la justicia provincial, respecto a las patologías de Comodoro Py.
El episodio de De Lázzari tiene un final abierto. Mientras tanto, las sospechas se extienden como lava en una gran parte de los juzgados que investigan al poder.