En rigor, la Corte ya sabe que Stornelli dejó de ser rebelde cuando aceptó presentarse en indagatoria ante el juez Ramos Padilla.
Tanto está “a derecho”, que hoy está procesado como miembro de una asociación ilícita, embargado en diez millones de pesos y con una situación de virtual prisión preventiva que no fue decretada porque tiene inmunidad de arresto por sus fueros como fiscal.
Stornelli apeló la primera declaración de “rebeldía” que le impuso el juez Ramos Padilla ante su recurrente renuencia a presentarse a indagatoria, y recorrió todo el espinel judicial sin éxito.
Tanto la Cámara Federal de Mar del Plata, cuando la Cámara Federal de Casación Penal rechazaron sus apelaciones contra la declaración de rebeldía, y el planteo llegó a la Corte vía “recurso de queja”.
El máximo tribunal tiene el expediente para resolución desde hace casi dos meses, junto con otro recurso en el que el fiscal (y otros imputados) cuestionan la competencia de Ramos Padilla.
El juez de Dolores deberá informar a la Corte que Stornelli ya no está en condición de “rebelde”, es decir que cesó esa situación.
La Corte tiene un criterio consolidado según el cual al momento de resolver debe atenerse a las circunstancias que imperan en ese momento.
Por caso, si debe resolver sobre un pedido de excarcelación, pero el detenido obtiene su libertad por otra vía antes de un pronunciamiento de la Corte, entonces el máximo tribunal declara “abstracto” el pedido o considera que es “inoficioso” pronunciarse sobre ello.
Ese parece ser el derrotero del planteo de Stornelli que, de todos modos, será resuelto después de la feria judicial que comenzará el próximo jueves y se extenderá durante todo enero de 2020.