El fallo generó el rechazo, entre otros, del presidente del Comité de Bioética de la Fundación Huésped y asesor del Ministerio de Salud, Ignacio Maglio, quien calificó la decisión como de "mala praxis judicial".
"¡Es una locura lo que se ha hecho!", expresó Maglia a Télam. "Es un caso de desmesura de lo que significa la judicialización de la medicina. Si bien en algunos casos puede ser beneficiosa para dar respuestas justas a pacientes que lo requieran, en este es todo lo contrario, absolutamente perniciosa".
Maglio consideró un despropósito "que un juez pueda dar una resolución basado en una sola receta, sin haber pedido una prueba de oficio a otros organismos o bien a la Sociedad Argentina de Infectología (SADI)”.
En cuanto a la prescripción del médico, Maglio manifestó que se trata de "una aberración técnica" de un profesional del que "ni siquiera se chequeó si es un especialista como dicen que es, ya que dispuso algo "en contra de toda la evidencia médica disponible" y agregó que "no está autorizada por la Anmat y está contraindicada por diversas instituciones, entre ellas la SADI”.