Los acusados serán Roberto Oscar Mantel, Hugo Patricio Reyes, Osvaldo Américo Lorenzón, Julio César Gatto, Marciano González, Pablo Francisco Dudek, Eduardo Ismael Gómez, Marcos Ariel Rodríguez y Marcelo Daniel Valenga.
A lo largo de los últimos cinco lustros todos fueron absueltos, pero la Corte Suprema bonaerense anuló los sobreseimientos que beneficiaban a policías provinciales, reabrió la causa y recomendó las "comprobaciones necesarias para procurar la identificación y sanción de los responsables del hecho".
El máximo tribunal provincial calificó al hecho como una "grave violación de los derechos humanos con aptitud para comprometer la responsabilidad internacional del Estado".
Tras un inexplicablemente demorado trámite judicial, fueron enviados a juicio. Todos están en libertad. Según la imputación, existe “motivo bastante para sospechar que los imputados resultan ser coautores” del delito “homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas reiterado, cuatro hechos, en concurso real con tentativa de homicidio calificado”.
Otros dos acusados, César Córdoba y Carlos Saladino, murieron.
Los policías se movilizaban en autos particulares y con ropa de civil. Rodríguez, quien fue detenido en 2014 en Córdoba, estaba apartado de la bonaerense por una sanción que había recibido el año anterior. Sin embargo estuvo en el lugar junto con sus colegas habilitados para vestir uniforme, aunque en ese caso no lo hubieran tenido.
En agosto pasado, la Cámara Civil de La Plata condenó al fisco de la provincia de Buenos Aires a indemnizar con más de seis millones de pesos e intereses de 25 años a la viuda y los dos hijos del remisero Corbo. El fallo fue firmado por los jueces Andrés Soto y Laura Larrumbe.