Con los datos de estos días, Cirielli cree que lo que pasaba era que a la mañana iban personas de empresas que le dejaban plata a Jaime y a la noche éste se cruzaba para dejarle el bolso a Néstor.
La declaración de Cirielli ante el juez Rodríguez en agosto de 2013 fue producto de una denuncia que hizo el equipo de la Coalición Cívica cuando lo escucharon contar todo esto en los medios. Cirielli contó en Comodoro Py que sintió que los funcionarios judiciales no le creían e intentaban llevarlo al punto de que no podía probar que había dinero en los bolsos. Pero ese mismo año, esta declaración fue enviada por Rodríguez al juez Sebastián Casanello, que investigaba por ese entonces el enriquecimiento ilícito de Jaime y quien tres años después elevó la causa a juicio oral.
Ricardo Cirielli, actual titular del sindicato de Personal Técnico Aeronáutico, que tuvo a Jaime como jefe más de cuatro años y que fue desplazado en diciembre de 2007 por sus diferencias con éste, fue uno de los primeros, sino el primero, que se animó a hablar de bolsos con dinero durante el kirchnerismo.
“Cuando vi todo lo que pasó con los cuadernos de Centeno me dio satisfacción porque cuando lo conté estaba solo y enfrenté a un gobierno que tenía todo el poder de haber ganado las elecciones, tenía razón porque el modus operandi de los bolsos era el mismo”, le comentó Cirielli a A24.com.
La anécdota revela con nitidez dos cosas al menos. Que esa sospecha que circulaba por la sociedad y que tomó cuerpo con los bolsos de José López en 2016 no era infundada y que también que a veces la justicia no reacciona frente a pruebas concretas, aportadas por testigos calificados, probablemente por cuestiones contextuales vinculadas quizá a los gobiernos de turno.