Cuál es el antecedente. El máximo tribunal falló el año pasado a favor de un represor, en el llamado "caso Muiña". Fue por tres votos contra dos. Esto provocó un rechazo social que se manifestó en una multitudinaria movilización de protesta en las calles, lo que derivó en el dictado de una ley por parte del Congreso para excluir de ese beneficio a quienes tuvieran condenas por delitos de lesa humanidad.