La madre del joven, en diálogo con Paulo Vilouta por A24, dijo que, una semana previa a su desaparición, “estaba muy serio y callado” y le escuchó decir que no tenía ganas de ir a trabajar.
Ahora, si bien ya pasaron más de cinco meses desde su desaparición, la mujer no pierde las esperanzas: "Sé que está vivo. Lo estoy esperando porque no hay nada que no se pueda solucionar".