"Es urgente que el gobierno ponga en marcha un cambio legislativo para prohibir esta práctica", agregó la vocera, en declaraciones que tomó AFP.
La vice primera ministra de Malasia, Wan Azizah Wan Ismail, explicó que los servicios sociales se pusieron en contacto con la niña, que tiene 12 hermanos y hermanas y vive con sus padres en el distrito de Tumpat. Sin embargo reconoció que no había posibilidad legal de oponerse a este tipo de bodas.
En Malasia los tribunales islámicos tienen potestad para dirimir asuntos familiares y religiosos de la población musulmana, que representa el 60% de los 32 millones de habitantes del país.
Según el periódico The Star, el padre de la niña dio su acuerdo para que su hija se case y huya de la pobreza.
"Estoy feliz y quiero hacer feliz a mi marido, es lo único que me importa", dijo la flamante "esposa". La voz de esa nena es el último eco de una noticia que no deja de imactar.