Como consecuencia de las fuertes tormentas que aquejan el sudeste de Brasil, hasta el momento se registran 53 personas fallecidas y otras 19 desaparecidas. Las regiones más afectadas son Minas Gerais y Espírito Santo. El gobierno de Jair Bolsonaro informó que mediante el Ministerio de Desarrollo Regional se enviarán recursos para ayudar a los municipios afectados.
