-Hay un golpe de Estado claramente basado en que las fuerzas armadas le piden en una carta al presidente que renuncie. Las Fuerzas Armadas intervinieron directamente. Previamente hubo otro conjunto de acciones policiales y amedrentamiento. Y también hubo un acuartelamiento de la policía. Todas son acciones reales y concretas con el objetivo de llevar temor.
El pedido de captura del presidente es una intervención policial con el objetivo de encarcelarlo cuando no estaba claro quién había dado esa orden, teniendo en cuenta que el presidente, el vice y los titulares de las cámaras habían renunciado.
Sale un policía a decir que había recibido la orden de un policía superior a él para capturarlo. Hay un rompimiento democrático, absoluto y claro. No estoy de acuerdo con el gobierno argentino cuando dice que no hay rompimiento democrático y lo compara con la renuncia de De la Rúa.
-¿Cuál es la diferencia entre aquella situación y esta?
-De la Rúa no habla de golpe de Estado y sí lo dice Evo. Y con De la Rúa no había un pedido de renuncia hecho por los militares. Además hubo un reordenamiento en base a lo que dice la constitución y no se lo buscó encarcelar a De la Rúa y acá sí.
-¿Evo forzó las instituciones al buscar una nueva reelección?
-Para mí Evo no violentó las instituciones democráticas para intentar una nueva reelección. A uno le puede gustar más o menos que haya después de tantos años de gobierno intentado otro período más. Se puede cuestionar el personalismo, pero no el proceso democrático por el cual él llega a este nuevo mandato.
-¿Qué pasa con el informe de la OEA que hace advertencias sobre el último proceso electoral?
-El informe de la OEA no habla de fraude, sino de irregularidades. Son dos conceptos absolutamente distintos. El mecanismo que se usó a para sacar a Evo Morales del poder es totalmente contrario a la Constitución. Los militares metiéndose otra vez en la política y llevándonos 30 o 40 años hacia atrás a América Latina.
-¿Algún otro dato que te llamara la atención?
-La reacción del presidente de Brasil que en esta crisis profunda y triste que está pasando en Bolivia pone una foto que dice un día alegre para Brasil. Cualquier persona de bien y amante de la democracia no puede estar feliz con lo que está pasando en Bolivia. Bolsonaro es una persona militar con mentalidad militar y que piensa que se puede alterar el orden democrático con la participación violenta de las fuerzas armadas.