En ese tono, la ministra de Relaciones Exteriores apuntó contra el ex presidente y aseveró que deberán "recuperar la democracia y restablecer la confraternidad nacional y social, contrarrestando las actitudes de odio, racismos y regionalismo que inculcó maliciosamente, con métodos autoritarios, el gobierno de Evo Morales, orientado por la doctrina del socialismo del S XXI".
"Bolivia no vivió ningún golpe de Estado, la presidenta asumió la primea magistratura respetando la Constitución, las políticas del estado y las normas legales vigentes. Por lo tanto, cualquier juicio emitido por cualquier autoridad de otras nacionales, que no respete este contexto legal, falta a la verdad de los acontecimientos e incurre en una injerencia en la política interna del estado boliviano". "Bolivia no vivió ningún golpe de Estado, la presidenta asumió la primea magistratura respetando la Constitución, las políticas del estado y las normas legales vigentes. Por lo tanto, cualquier juicio emitido por cualquier autoridad de otras nacionales, que no respete este contexto legal, falta a la verdad de los acontecimientos e incurre en una injerencia en la política interna del estado boliviano".
Longaric
Más tarde, fue el turno de la ahora presidenta Áñez, quien aseveró que "Bolivia vive momentos históricos" y que buscará "pacificar" la nación. "Necesitamos realizar elecciones libres y transparentes en el plazo más breve posible para traspasar el gobierno a quienes los bolivianos elijan, con legalidad y legitimidad democrática", dijo la mandataria y sentenció: "Bolivia no puede volver a girar en torno a un caudillo".