En ese momento, la situación se desbordó. Varios pasajeros se involucraron en la pelea y el conflicto escaló hasta convertirse en una batalla campal en medio del avión.
Golpes, gritos y desesperación dentro de la cabina
Las imágenes del incidente fueron registradas por Suleyman Ozgur Das, uno de los pasajeros, y se viralizaron rápidamente en redes sociales. En los videos se observa a los agresores intercambiando golpes mientras otros intentan separarlos.
El clima dentro del avión se volvió caótico. Empujones, gritos y corridas generaron momentos de pánico generalizado. En una de las grabaciones, se escucha a una azafata intentando recuperar el control.
“Hay niños a bordo, por favor siéntense”, gritaba la tripulante mientras intentaba calmar la situación. El pedido reflejaba la gravedad del momento y la preocupación por la seguridad de todos los pasajeros.
En otra escena, un viajero logra reducir a uno de los agresores utilizando una llave de sujeción. Su intervención fue clave para evitar que la pelea continuara y permitió que la tripulación retomara el control parcial de la situación.
La decisión del piloto: desvío y aterrizaje en Bruselas
Ante la falta de control total y el riesgo que implicaba la violencia a bordo, el comandante tomó una decisión inmediata. El vuelo fue desviado y aterrizó de emergencia en el aeropuerto de Bruselas, Bélgica.
La medida se ajusta a los protocolos internacionales de seguridad aérea, que establecen que cualquier episodio de violencia debe ser contenido en tierra firme. Una vez en el aeropuerto, la Policía subió al avión y retiró a los dos pasajeros considerados responsables del incidente.
Ambos fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia. Tras el operativo, el avión continuó su viaje hasta Manchester.
La sanción de la aerolínea: prohibición de por vida
Jet2 confirmó que aplicará sanciones ejemplares contra los agresores. En un comunicado oficial, la empresa aseguró: “Podemos confirmar que los dos pasajeros disruptivos tendrán prohibido volar con nosotros de por vida”.
Además, la compañía adelantó que iniciará acciones legales para recuperar los costos generados por el desvío del vuelo. “Adoptamos una política de cero tolerancia frente al comportamiento disruptivo”, remarcaron.
Desde la empresa también lamentaron el impacto del episodio. “Sentimos profundamente que nuestros clientes y colegas hayan tenido que experimentar esta situación”, agregaron.
Un problema en crecimiento: más violencia en el aire
El caso volvió a poner el foco en el aumento de incidentes violentos en vuelos comerciales. Según datos de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, los episodios de agresiones y conflictos en aviones crecieron un 400% entre 2019 y 2025.
Especialistas señalan que el fenómeno responde a múltiples causas: el consumo de alcohol, el estrés de los viajes, la ansiedad y una menor tolerancia social.
Las aerolíneas endurecieron sus protocolos. Hoy, quienes protagonizan incidentes pueden enfrentar multas, denuncias penales y la prohibición de volar.