Visiones contrapuestas sobre los primeros indicios de vida
Sin embargo, algunos expertos pusieron en tela de juicio que las marcas, que datan de unos 300 millones de años antes de lo que se considera como la primera señal de vida antigua, fueran de origen biológico. Tras realizar un análisis más detallado durante los años posteriores, el equipo halló un tallo con ramas paralelas en un lado de casi un centímetro de longitud, así como centenares de estructuras esféricas distorsionadas cerca de tubos y filamentos.
Los especialistas estiman que algunas de estas estructuras sí podrían generarse a través de reacciones químicas casuales, pero el tallo, con alta probabilidad, fue de origen biológico, ya que no se ha encontrado ninguna estructura como esta creada solo por la química, explican en un comunicado del University College de Londres (Reino Unido).
Además, los científicos descubrieron subproductos químicos mineralizados, que indican que las bacterias, que dejaron señales de vida en la piedra, se alimentaban de hierro y azufre, así como también del dióxido de carbono mediante una forma de fotosíntesis en la que no interviene el oxígeno.