Ocho cocaleros leales al expresidente Evo Morales murieron en violentos enfrentamientos con la policia y fuerzas militares, en las afueras de Cochabamba.
Ocho cocaleros leales al expresidente Evo Morales murieron en violentos enfrentamientos con la policia y fuerzas militares, en las afueras de Cochabamba.
Fue en medio de una columna de cocaleros que marchó por la ciudad, hasta que los efectivos comenzaron a arrojar gases lacrimogenos y se escucharon detonaciones. El hospital local quedo colapsado por la llegada de decenas de personas heridas y varias fallecidas.
El presentante de la Defensoría del Pueblo Nelson Cox dijo a agencias internacionales de noticias que "Penosamente tenemos ocho muertos en la zona de Sacaba"
Las autoridades locals y nacionales no mencionaron ningún muerto en esos disturbios, pero sí informaron de un centenar de detenidos. Medios de comunicación informaron, por su parte, de al menos ocho heridos.
Tras las primeras noticias de la represión y las víctimas, el presidente derrocado, Evo Morales, tuiteó desde su exilio en México: "Pedimos a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana que paren la masacre. El uniforme de las instituciones de la Patria no puede mancharse con la sangre de nuestro pueblo", agregó.
"Hemos identificado grupos subversivos armados, conformados por súbditos extranjeros y compatriotas en conflicto", afirmó la mandataria, que agregó: "esos grupos planean afectar ductos de distribución de gas natural e incluso utilizar "explosivos para destruir totalmente plantas estratégicas de hidrocarburos"
La columna de cocaleros que comenzaron a marchar hace más de un día desde el Chapare, la cuna política del presidente derrocado Evo Morales, debería llegar a La Paz, la capital de Bolivia, el domingo para unirse a las decenas de miles de campesinos e indígenas que hace días exigen en las calles la renuncia de la presidenta interina autoproclamada, Jeanine Áñez.