Shani Louk, la joven alemana cuya imagen se hizo viral al momento de ser secuestrada el pasado 7 de octubre, murió a manos del grupo terrorista Hamas, según afirmó la madre de la víctima. La confirmación llegó de una manera impactante: el ejército israelí dijo que halló su ADN en un cráneo abandonado por los milicianos. Esto permite suponer que la joven de solo 21 años “fue secuestrada, torturada y paseada por Gaza por los terroristas mientras realizaban horrores insondables”. De hecho, no se habló de haber hallado el cuerpo de Shani, quien fue secuestrada cuando participaba de una fiesta rave organizada en el sur de Israel.













