El móvil: herencia y propiedades
Tras cada muerte, Akbari procedía a transferir los bienes y dotes heredados a nombre de su hija, aumentando así el patrimonio familiar. Las autoridades sospechan que, además de los 11 casos confirmados, el número real de víctimas podría ser mayor: durante el interrogatorio, la propia Akbari llegó a decir que podrían ser “13 o 15 personas”, aunque aseguró que no lo recordaba con exactitud.
El accionar de la acusada se extendió por varias ciudades de la provincia de Mazandaran, en el norte de Irán, entre ellas Sari, Neka, Mahmoudabad, Babol y Qaemshahr, lo que dificultó durante años que las muertes fueran relacionadas entre sí.
El crimen que delató a Kulthum Akbari
Viuda negra Kulthum Akbari 2
Conmoción por la "viuda negra" Kulthum Akbari que asesinó a 11 maridos: el error que delató su plan perfecto. (Foto: X)
El punto de quiebre llegó en 2023, con la muerte de su último esposo, Gholamreza Babaei, de 82 años. La familia del anciano comenzó a sospechar cuando un amigo les contó que su propio padre había estado casado en el pasado con una mujer llamada Kulthum, que había intentado envenenarlo.
Al investigar, descubrieron que se trataba de la misma persona que ahora estaba casada con Babaei. El hijo del fallecido llevó esta información a la Policía, lo que dio inicio a una investigación que terminó destapando dos décadas de crímenes.
La cruda confesión de la "viuda negra" de Irán
Una vez arrestada, Akbari confesó haber asesinado a 11 hombres y haber intentado matar a otro, según consta en documentos judiciales. Sus declaraciones no solo confirmaron las sospechas, sino que también abrieron la puerta a nuevas investigaciones sobre muertes antiguas que podrían estar vinculadas a su accionar.
La magnitud del caso hizo que más de 45 personas presentaran denuncias o solicitaran que se revisaran los fallecimientos de familiares que, en su momento, habían sido considerados naturales.
Un intento fallido en 2020
Dentro del historial criminal que ahora investiga la Justicia, se encuentra un episodio clave ocurrido en 2020: uno de sus esposos sobrevivió a un intento de envenenamiento. En ese momento, la situación fue desestimada y no se inició un proceso judicial. Con la información actual, ese sobreviviente podría convertirse en un testigo esencial para la fiscalía.
La historia de la “Viuda Negra” tuvo tal repercusión en Irán que incluso inspiró a un personaje en una serie de televisión estatal. Este detalle generó debate sobre cómo la cultura popular retrata a criminales de alto perfil y sobre el impacto que este tipo de casos tiene en la sociedad.
La defensa y el debate sobre su salud mental
Actualmente, Akbari espera juicio en el Tribunal Revolucionario de Irán. Su defensa ha solicitado una evaluación psiquiátrica, argumentando que podría padecer problemas de salud mental que afectaron su capacidad de discernir.
Sin embargo, las familias de las víctimas rechazan de plano esa posibilidad. Consideran que la planificación sistemática, la elección de las víctimas, la dosificación precisa de los venenos y la repetición del método a lo largo de 22 años demuestran plena conciencia e intencionalidad.
“No fue un acto impulsivo ni fruto de un arrebato. Fue un plan que repitió una y otra vez, con sangre fría”, declaró un familiar de una de las víctimas.
El impacto social y legal en Irán
Viuda negra
Conmoción por la "viuda negra" Kulthum Akbari que asesinó a 11 maridos. (Foto: IA)
El caso ha generado una fuerte reacción en la opinión pública iraní, con llamados a endurecer las medidas de control en casos de herencias y matrimonios con grandes diferencias de edad. También ha reavivado el debate sobre la aplicación de la pena de muerte en crímenes de este tipo.
En Irán, el homicidio agravado por premeditación y lucro puede ser castigado con la ejecución. Si la Justicia confirma las acusaciones, Akbari podría enfrentar la horca en los próximos meses.
Una red de silencio y engaño
Para los investigadores, uno de los aspectos más llamativos del caso es cómo logró Akbari mantener en secreto sus crímenes durante tanto tiempo. Al elegir víctimas ancianas, la sospecha de asesinato era mínima. Además, los envenenamientos reproducían síntomas de dolencias habituales, lo que dificultaba que los médicos detectaran algo anormal.
En varios casos, las muertes ni siquiera fueron objeto de autopsia, lo que permitió que el patrón pasara inadvertido durante más de dos décadas.
Una historia de asesinatos que todavía no termina
Aunque el número confirmado de víctimas es de 11, los fiscales no descartan que haya más casos por investigar. La revisión de actas de defunción y antecedentes matrimoniales de Akbari podría abrir nuevas líneas de acusación.
Mientras tanto, las familias afectadas se aferran a la esperanza de que la Justicia no solo condene a la acusada, sino que también reconozca oficialmente a todas las víctimas que quedaron fuera de los registros durante años.
“No podemos devolverles la vida, pero al menos podemos decir la verdad sobre lo que pasó”, afirmó uno de los denunciantes.