Ortega evocó esa revuelta para decir que los actuales detenidos buscan, directamente, su derrocamiento.
La embajada argentina en Managua. Nuestro país se abstuvo de condenar las detenciones en Nicaragua ( Foto: AP)
Condena internacional, sin la Argentina
Numerosos organismos internacionales repudiaron la persecución de los opositores y exigen su liberación inmediata. Primero fue la OEA, luego a ONU.
La votación en el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU -que conduce Michelle Bachelet- emitió una declaración de condena avalada por 59 países. Piden la libertad de los detenidos y que las elecciones se celebren con normalidad y transparencia.
Entre las naciones que firmaron la declaración figuran Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, República Checa, Dinamarca, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Guyana, Haití y Hungría. También la suscribieron Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Luxemburgo, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Rumania, Suecia y Suiza.
Sin embargo, los representantes de México y de la Argentina se abstuvieron de firmarla.
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Daniel Ortega en campaña por la reelección. Presencia permanente en las calles de Managua (Foto: AP)
No piensa cambiar
Daniel Ortega, a los 72 años, regresó a la presidencia en 2007. Lleva tres períodos consecutivos en la primera magistratura del país y aspira a un muevo mandato acompañado por su esposa, Rosario Murillo, quien actualmente es la vicepresidenta de Nicaragua.
Pero las críticas internacionales lo tienen sin cuidado. Reapareció para rechazarlas con contundencia. Su hoja de ruta hasta las elecciones de noviembre está clara. Los opositores son considerados criminales: "Se los castigará en su momento, tal y como marcar las leyes".
"Ni un paso atrás", remató, desafiante.