El FMI acaba de lanzar un ambicioso plan para controlar, definitivamente, la pandemia en el mundo. Se trata nada menos que de disponer de un fondo de US$50.000 millones para imprimir gran velocidad al ritmo de vacunación en todo el planeta.
El FMI acaba de lanzar un ambicioso plan para controlar, definitivamente, la pandemia en el mundo. Se trata nada menos que de disponer de un fondo de US$50.000 millones para imprimir gran velocidad al ritmo de vacunación en todo el planeta.
El objetivo es atacar la desigualdad que hace que hoy países como Israel ya no necesiten usar barbijos porque vacunó a toda su población. Y que otros, como Gran Bretaña y Estados Unidos, estén próximos a lograr la inmunidad de rebaño.
En Sudamérica, Chile ya logró vacunar con dos dosis al 40% de la población de riesgo. Sin embargo, para algunos países africanos, la inmunidad solo sería posible de alcanzar en el segundo semestre de 2023.
Por eso el FMI lanzó esta iniciativa. Para ayudar desde el punto de vista humanitario y para, al mismo tiempo, contribuir a la recuperación del daño fenomenal que causó el Covid-19 en todo el planeta, pero especialmente a los países menos desarrollados.
En un mensaje por Twitter, al momento de hacer público este fondo de US$50.000 millones para potenciar la vacunación planetaria, el Fondo Monetario Internacional presentó un cuadro muy significativo.
Según el organismo internacional de crédito, con el apoyo financiero adecuado, a fines de 2021 el mundo puede tener un 40% de su población vacunada. Y para el primer semestre de 2022, esta "inyección económica" permitirá alcanzar el 60% de personas vacunadas a nivel global. Muy cerca de una "inmunidad colectiva planetaria".
Las donaciones a las naciones con menor capacidad económica es la columna vertebral para alcanzar este logro. El FMI propone que se use su clasificación del reporte mundial, que enmarca a los países de medios o bajos ingresos, para darle prioridad en el envío de las vacunas de la iniciativa COVAX, ya que de otra manera no podrían acceder a esos fármacos.
Según la proyección del FMI, la brecha entre los países que ya están próximos a la normalidad y aquellos que aún no han podido aplicar ni una vacuna se reducirá de manera definitiva.
En abril de 2021, los países de más altos ingresos llegaban en promedio casi al 20% de casos vacunados con las dos dosis. Mientras el número sigue aumentando, en los países de peores ingresos algunos no disponen de vacunas.
Con el plan del Fondo se prevé que para abril de 2022 el mundo desarrollado tenga el 85% de sus habitantes vacunados. Pero el dato más alentador es que para esa época, los países de bajos ingresos estarán con el 75% de su población inoculada.
Es decir, llegar a la inmunidad colectiva en menos de 11 meses. Y achicar la brecha con el mundo desarrollado apenas a un 10%.
La titular del Fondo, Kristalina Georgieva, definió la iniciativa presentada: "El objetivo es ayudar a "controlar significativamente la pandemia en todas partes en beneficio de todos".