Rosana continuó enviando mensajes: "Avión viejo, tiene el asiento roto. Caos", escribió, revelando su inquietud no solo por las condiciones climáticas, sino también por el estado de la aeronave. Estos mensajes, publicados por la cadena brasileña O Globo, evidencian el miedo que experimentó Rosana en sus últimos momentos.
La madre de Rosana le contó a Jornal Nacional que tenía "un mal presentimiento" por el vuelo de su hija. Para calmarla, le había recomendado a su hija que leyera la Biblia.
Minutos más tarde, Rosemeire vio en televisión que había ocurrido un accidente aéreo y entró en shock. “Me desesperé. Empecé a correr dentro de la casa gritando”, recordó la madre de la víctima al dar su testimonio a la prensa local.
Rosana Santos Xavier trabajaba desde su casa, pero cada dos meses participaba de reuniones en la empresa que trabajaba. El avión en el que falleció, confirmaron luego las autoridades brasileñas, fue fabricado en 2010.