Los ataques iraníes contra buques comerciales en el Estrecho de Ormuz escalaron el conflicto en Medio Oriente y dejaron imágenes de petroleros y cargueros ardiendo en una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
Irán mantiene el bloqueo del Estrecho de Ormuz con bombardeos y con la colocación de minas en el agua. Eso provocó que el 25% del crudo del mundo que circula por los mares cada día esté paralizado y suba el precio del petróleo.


Un petrolero en ormuz ilumina el cielo por el fuego y las explosiones tras recibir un ataque iraní (Foto: Reuters)
Los ataques iraníes contra buques comerciales en el Estrecho de Ormuz escalaron el conflicto en Medio Oriente y dejaron imágenes de petroleros y cargueros ardiendo en una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
En los últimos días, al menos cinco buques mercantes y petroleros fueron atacados con proyectiles, drones navales o embarcaciones cargadas con explosivos en el Golfo Pérsico y en las aguas cercanas a Irak. Dos buques cisterna se incendiaron tras ser impactados, mientras que otros tres resultaron dañados en incidentes separados.
Uno de los casos más graves fue el del carguero tailandés MV Mayuree Naree, alcanzado por proyectiles cuando atravesaba el estrecho. El impacto provocó un incendio en la sala de máquinas y obligó a evacuar gran parte de la tripulación; tres marineros fueron reportados como desaparecidos.
Los ataques forman parte de la escalada entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel. Desde el inicio de las hostilidades, al menos 16 barcos comerciales han sido alcanzados en la región, según autoridades portuarias y empresas de seguridad marítima.
La ofensiva llevó al transporte marítimo en el Golfo a una situación casi paralizada. El Estrecho de Ormuz - por donde normalmente circula cerca del 25% del petróleo mundial - se convirtió en un escenario de guerra donde los buques navegan bajo amenaza constante de misiles, minas o drones navales.
El resultado inmediato fue el caos en los mercados energéticos: petroleros detenidos, puertos cerrados y cientos de barcos esperando instrucciones fuera de la zona de conflicto. Con varias embarcaciones envueltas en llamas en plena ruta petrolera, la seguridad del principal corredor energético del planeta quedó en duda.
Ante esta situación, la Asociación Internacional de Energía (AIE) decidió liberar 400 millones de barriles de crudo, pero el precio del petróleo volvió a superar los 100 dólares.
Irán decidió que su represalia no sólo sería contra los dos países que lo atacaron: Estados Unidos e Israel. También lanzó sus misiles de contrataque contra todos los países vecinos. La mayoría, países árabes, productores de petróleo que usan el estrecho de Ormuz para llevar esa materia prima al mundo por medio del Océano Índico.
Sólo barcos chinos o que envían el petróleo a ese país no sufren los ataques del régimen de los ayatolas. China es el mayor importador del petróleo iraní y su diplomacia e importancia geopolítica hacen que tenga una trato envidiado por todo el mundo en este momento.
Trump dijo que la guerra estaba a punto de acabarse. Pero desde Teherán dijeron que ellos serían los que decidirían cuando cesar los ataques. Y cumplieron hasta ahora. No han cesado en sus ataques a los petroleros, refinerías y depósitos de petróleo en los países de la región.
El presidente iraní explicó que debe suceder para que el conflicto cese: la única manera de poner fin a esta guerra, provocada por el régimen sionista y EE.UU., es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y establecer garantías internacionales firmes contra futuras agresiones", dijo. De lo contrario, para Teherán, el precio del crudo puede llegar a 200 dólares rápidamente.