El impacto económico ya comenzó a sentirse. El precio del petróleo volvió a subir por el temor a interrupciones en el suministro global, mientras crece la preocupación por una nueva crisis energética internacional. Analistas advierten que cualquier incidente en Ormuz podría disparar aún más el barril y afectar mercados, inflación y transporte marítimo en todo el mundo. Otra vez superó los 100 dólares el barril y se ubica en torno a los 105 dólares. Teherán y Washington, han puesto al mundo en una crisis inimaginable tras la salida de la pandemia del 2020.
Sin acuerdo y rechazando una propuesta tras otra
Así están entre Washington y Teherán. Donald Trump prolongó la tregua de manera unilateral, sin fecha de caducidad. Mientras tanto, retoma sus amenazas - que nunca cumple - cada vez que habla. Irán, a su manera, hace lo mismo. Presenta propuestas, dice que quiere un arreglo, pero sin renunciar al control sobre Ormuz y su plan nuclear. Entonces, ¿sobre qué está a dispuesto a ceder en una negociación con Trump?
trump mudo
Trump mudo. el ingenioso cartel en las calles de Teherán. Una faja cubre la boca del presidente de Estados Unidos, pero no es otra cosa que el perfil del estrecho de Ormuz. ( foto: Gentileza Al jazeera)
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este domingo luego de que Donald Trump rechazara la última propuesta de paz enviada por Teherán para intentar frenar la guerra que ya lleva más de 70 días. Mantiene en alerta a Medio Oriente y a los mercados energéticos mundiales.
El presidente estadounidense calificó la respuesta iraní como “totalmente inaceptable”, mientras desde Teherán acusaron a Washington de imponer “demandas irrazonables” y buscar la “rendición” del régimen iraní. Así, sentarse a negociar, es solo una pérdida de tiempo.
La propuesta iraní incluía el levantamiento de sanciones económicas, el fin del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos y el mantenimiento del control iraní sobre su programa nuclear y su política exterior. A cambio, Teherán ofrecía avanzar en nuevas negociaciones y reducir parcialmente las tensiones en el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Sin embargo, Trump rechazó el documento y endureció nuevamente su postura. Según medios estadounidenses, Washington insiste en que Irán debe desmantelar gran parte de su programa nuclear, limitar el desarrollo de misiles y aceptar controles internacionales más estrictos antes de cualquier acuerdo definitivo. Controles que ya existían, desde el gobierno de Barack Obama, pero fue Trump quien los denunció y dio por fenecidos.
La caída de las negociaciones volvió a disparar el temor a una nueva escalada militar en la región. Durante las últimas horas, Emiratos Árabes Unidos informó que interceptó drones provenientes de Irán, mientras Qatar denunció un ataque contra un barco comercial en sus aguas. Kuwait también reportó incursiones de drones hostiles en su espacio aéreo.
Compadritos de palabra, pero cautos sobre el terreno
Hasta ahora, Irán y Estados Unidos parecen demostrar que en los pliegues del poder hay todavía gente con sentido común. Hay amenazas durísimas, pero en la práctica, es muy poco lo que pasa. Hay como una suerte de sostenimiento de la situación actual en la que son pocos los ataques concretos en la zona.
El impacto económico ya comenzó a sentirse. El precio internacional del petróleo Brent superó los 104 dólares por barril tras las declaraciones de Trump y la continuidad de las tensiones en Ormuz. Analistas advierten que cualquier interrupción total del tránsito marítimo en la zona podría generar una nueva crisis energética global.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene una fuerte presencia militar en el Golfo Pérsico y continúan los operativos navales para garantizar la circulación de buques comerciales en el estrecho.
Luego de 72 días de una guerra no declarada, el conflicto está en otra etapa. Como escapar de esta situación y que el acuerdo - si llega - sea tan amplio que permita maquillar una triste derrota para Trump.