La situación en la ciudad de 400.000 habitantes y ubicada en el sureste de Ucrania es crítica desde hace días, al punto que el representante local del Comité Internacional de la Cruz Roja, Sasha Volkov, alertó que algunos residentes "empezaron a pelearse por la comida" y muchos se quedaron sin agua potable.
De la misma forma, Médicos sin Fronteras advirtió sobre una situación humanitaria "extremadamente grave" en la localidad, donde sus equipos informan "que muchas familias no tienen suficiente agua, alimentos y medicamentos".
El corredor abierto hacia Mariupol es uno de varios anunciados hoy por el gobierno ucraniano para llevar ayuda humanitaria e intentar evacuar a la población en las zonas más afectadas por los combates.
La parte rusa abrió ayer corredores humanitarios desde Kiev, Chernigov, Sumy, Jarkov y Mariupol, hacia Rusia, así como uno a través de los territorios controlados por las autoridades de Kiev hacia el oeste a Polonia, Moldavia y Rumanía.