Es la última respuesta del gobierno iraní por la presión de Estados Unidos sobre las sanciones al gobierno de Teherán. El presidente Hasan Rohaní aseguró que el proceso de enriquecimiento de uranio ya se encuentra en los mismos niveles que en 2015. Se trata de una etapa clave en el desarrollo de capacidad nuclear, especialmente, para la eventual producción de una bomba atómica.










