Según la investigación, la joven cayó unos 40 metros y sufrió múltiples fracturas. Una enfermera que se encontraba en el lugar intentó asistirla inmediatamente después del impacto y declaró que todavía tenía un pulso muy débil cuando logró llegar hasta ella, aunque los esfuerzos por reanimarla resultaron infructuosos.
La policía brasileña detuvo a tres instructores responsables de la actividad, quienes están acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que contempla la aceptación consciente del riesgo de causar la muerte. Los investigadores sostienen que hubo graves fallas en los protocolos de seguridad y que los organizadores no pueden explicar cómo la víctima fue enviada al vacío sin la conexión principal de protección.
Ya las primeras imágenes mostraron cómo a la mujer la elevaron para lanzarla al vacío mientras la soga del arnés estaba suelta en el piso. Si la "excusa" sobre la responsabilidad del amarre de seguridad pudo servir en un primer momento de la investigación, ahora es casi imposible. La advertencia sobre la soga suelta y lejos de la víctima es clarísima. No se puede comprender cómo, pese a la advertencia, la lanzaron al vacío de todas maneras.
Además, las autoridades investigan la desaparición de una cámara tipo GoPro que la joven llevaba consigo y que podría contener imágenes clave para reconstruir lo sucedido.
La nueva cámara aporta registros claves sobre la negligencia de los responsables del bangee jumping. (foto: A24.com)
"¡La cuerda!", un grito que puede ser una prueba definitoria
Los nuevos videos muestran de qué modo a la mujer la levantan entre tres personas y la colocan en una posición como de "avioncito" para lanzarla al vacío. Parece algo normal, pero la primera cámara ya mostró algo inadmisible. María Eduarda, la víctima, es lanzada, pero sin ninguna medida de seguridad (apenas un casco). Una soga estaba enrollada y tirada en el piso, cuando debería haber asegurado a la mujer.
La policía intervino y debió esforzarse en este caso. Los protagonistas de esta tragedia -los que lanzaron a la mujer- intentaron escapar. Por suerte, todo quedó grabado y pudieron identificarlos primero y detenerlos, después.
En una rápida secuencia se ve cómo se dividieron las tareas: uno la sostiene y le extiende los brazos. Otros dos, ayudan a elevarla. Cuando todo "está listo", la lanzan desde una altura de 40 metros. La imagen muestra el detalle fatal. La soga de seguridad, parte del arnés, estaba en le piso. Nadie repara en ella, que permanece enrollada como si no estuviera por desarrollarse una tragedia inexcusable.
Es ahí cuando otra voz dice: "¡La soga, gente, la soga!". Sin embargo, nadie atina a evitar lanzarla. La mujer cae rumbo a una muerte segura.
Como caer del Cristo en Río de Janeiro
Es una comparación válida como para comprender o representarse lo que sucedió. María Eduarda cayó desde una altura de 40 metros. Es la misma que tiene el célebre y conocido mundialmente Cristo redentor que se encuentra en el Corcovado, Río de Janeiro. Desde una altura similar la lanzaron sin ninguna soga de protección.
La joven mujer que fue lanzada al vacío, sin normas de seguridad, desde una altura de 40 metros. (foto: A24.com)
La policía intervino rápidamente. Una mujer, que aspiraba a imitar ese salto lleno de adrenalina, fue la primera en llegar a la profundidad de 40 metros. Intentó ayudarla, todavía estaba con vida, pero fue inútil. Tras un primer intento por escapar, lograron capturar a los tres responsables, que enfrentan la más dura pena de la investigación.
Los detenidos por la muerte de la mujer que quería practicar Bangee Jumping. (foto: Gentileza G1)
Ya en la mañana del sábado 20, la policía detuvo de manera preventiva a otras tres personas. Los tres integraban el equipo responsable de la organización y ejecución de la actividad:
- Evelyne dos Santos Gonçalves, de 29 años, de la ciudad de Río de Janeiro. Era la responsable del grupo informal que organizaba los saltos.
- Un hombre de 25 años residente en Limeira.
- Un hombre de 27 años residente en Indaiatuba, en el estado de San Pablo.
Se los acusa de ser los responsables de una muerte dolosa. Esta nueva cámara, que registra que la falta de auxilio se notó antes del lanzamiento, los compromete de manera muy grave.