“Los amo más que a nada en el mundo. Siempre. Para siempre”, agregó en su mensaje por este día Yarden, el único sobreviviente de la familia vivas.
Una familia cuyo sufrimiento es un símbolo de los rehenes israelíes
La mañana del 7 de octubre de 2023, el ataque de Hamas alcanzó el kibutz Nir Oz, ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Gaza. Allí vivían Shiri y Yarden Bibas junto a sus dos hijos.
Yarden intentó proteger a su familia. Según el relato reconstruido posteriormente, salió de su casa armado con una pistola mientras Shiri permanecía con los niños. Los videos difundidos después del ataque mostraron por separado el secuestro de Yarden y el de Shiri junto a Ariel y Kfir.
La conexión con la Argentina era especialmente fuerte. El padre de Shiri, José Luis Silberman, había nacido en la Argentina y emigrado a Israel, donde formó una familia. Tanto Shiri como sus hijos tenían lazos argentinos y Yarden también fue reconocido como ciudadano argentino después del secuestro.
Mientras tanto, las familias esperaban alguna señal sobre su paradero. En noviembre de 2023, Hamas afirmó que Shiri y los niños habían muerto durante un bombardeo israelí. Israel no pudo confirmar entonces esa versión y durante meses mantuvo la incertidumbre sobre el destino de los tres.
Yarden volvió, pero sin su esposa ni sus hijos
El 1° de febrero de 2025 llegó una de las noticias más esperadas: Yarden Bibas fue liberado junto al estadounidense-israelí Keith Siegel y al franco-israelí Ofer Calderón. Habían pasado más de 15 meses desde el secuestro.
Su regreso, sin embargo, estuvo atravesado por una enorme incertidumbre. Shiri, Ariel y Kfir seguían en Gaza. Tras su liberación, Yarden agradeció el apoyo recibido durante sus 485 días de cautiverio y pidió que su familia regresara. “Mi luz sigue allí, y mientras ellos estén allá, todo aquí es oscuridad”, expresó. También reclamó el regreso de los demás rehenes.
La familia mantuvo durante semanas la esperanza de que Shiri y los niños pudieran estar vivos. Pero el 18 de febrero Hamas confirmó que los tres habían muerto y anunció que entregaría sus cuerpos.
Una familia que se quebró para siempre con el ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023. (Foto: Archivo)
La entrega de los cuerpos y el error con Shiri
El 20 de febrero de 2025, Hamas entregó cuatro ataúdes a la Cruz Roja. Debían contener los restos de Shiri, Ariel, Kfir y Oded Lifshitz, otro rehén de 83 años.
Los análisis forenses confirmaron rápidamente que dos de los cuerpos correspondían a Ariel y Kfir. También fue identificado Lifshitz. Pero el cuarto cuerpo no era Shiri Bibas. Los especialistas israelíes determinaron que se trataba de una mujer de Gaza cuya identidad no estaba establecida.
El episodio generó una nueva crisis en torno al acuerdo de alto el fuego. Hamas aseguró que se había producido un “error desafortunado” y dijo que investigaría lo sucedido. La organización atribuyó la posible confusión al caos generado por los bombardeos y por la mezcla de restos humanos en Gaza.
Israel, en cambio, denunció una violación del acuerdo y exigió la devolución de los restos de Shiri.
Finalmente, el 21 de febrero Hamas entregó un nuevo ataúd a la Cruz Roja. Esta vez, los forenses israelíes confirmaron que los restos correspondían a Shiri Bibas. El Instituto de Medicina Forense de Tel Aviv estableció además que había sido asesinada durante su cautiverio y que su muerte se produjo en noviembre de 2023.
Los hermanitos Bibas, fueron un símbolo de los rehenes israelíes a manos de Hamas. (Foto: Archivo)
El único sobreviviente de la familia
Con la identificación de los cuerpos de Shiri, Ariel y Kfir quedó sellada una de las historias más dolorosas del ataque del 7 de octubre: de los cuatro integrantes de la familia Bibas secuestrados, solo Yarden regresó con vida.
La tragedia alcanzó incluso a una generación anterior. Los padres de Shiri, José Luis Silberman y Margit Shnaider, también fueron asesinados durante el ataque en Nir Oz. De esta manera, la violencia del 7 de octubre golpeó a tres generaciones de una misma familia.
Para la Argentina, la historia de los Bibas quedó ligada desde el primer día al reclamo por los rehenes argentinos. La imagen de Shiri protegiendo a sus hijos y, posteriormente, el regreso de Yarden sin su esposa ni sus pequeños, transformaron a la familia en uno de los principales símbolos de la crisis de los secuestrados.