Un muerto en Valencia y dos días de luto
La tragedia también dejó la primera víctima fatal. El Ayuntamiento de Manises, en la Comunidad Valenciana, confirmó la muerte de un hombre de edad avanzada cuyo automóvil apareció completamente calcinado cerca del barranco del Salt de l'Aigua.
Tras el hecho, el municipio decretó dos días de luto oficial y expresó su reconocimiento a Bomberos, Protección Civil, Policía y Guardia Civil por el operativo desplegado.
En Francia, la situación continúa siendo crítica en la región de Gironda, donde el incendio se ubica a unos 30 kilómetros de Burdeos, una de las principales zonas vitivinícolas del país.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que se trata de una batalla "larga y muy difícil" y confirmó la incorporación de un avión militar A400M adaptado para lanzar retardante, además del despliegue de cientos de soldados y el envío de 1,5 millones de mascarillas para proteger a la población del humo.
Personas evacuadas en las cercanías de Burdeos. (Foto: Reuters)
La prefectura ordenó evacuar varios suburbios occidentales de Burdeos y otras localidades cercanas ante el riesgo de que el cambio del viento acerque aún más las llamas.
El primer ministro Sébastien Lecornu calificó la emergencia como "sin precedentes" y explicó que el incendio alcanzó tal intensidad que comenzó a generar sus propias corrientes de aire, dificultando todavía más el trabajo de los equipos de emergencia.
Europa despliega ayuda internacional
La magnitud del desastre movilizó recursos de distintos países europeos. España recibió apoyo de Italia, que envió dos aviones Canadair, mientras que también colaboran aeronaves provenientes de Portugal, Países Bajos y Grecia.
Francia, por su parte, espera la llegada de dos aviones cisterna de Croacia, otros dos de Portugal y helicópteros Black Hawk de República Checa y Eslovaquia, que reforzarán las tareas de combate contra el fuego.
Incendio en Francia. (Foto: Reuters)
España ya superó el promedio anual de hectáreas quemadas
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó este sábado uno de los centros de operaciones y confirmó que 130.000 hectáreas ya fueron arrasadas por los incendios durante 2026, una cifra que supera ampliamente el promedio de 100.000 hectáreas anuales registrado en la última década.
Aunque las temperaturas descendieron ligeramente y el viento perdió intensidad durante la madrugada, las autoridades advirtieron que la mejora meteorológica representa apenas una "ventana de oportunidad" para intentar controlar unos incendios que fueron potenciados por las sucesivas olas de calor extremo que golpean Europa y que convirtieron bosques y matorrales en un verdadero polvorín.