La salud de Kate Middleton ya parece una novela de Agatha Christie. O para mantener la atmósfera "british", un caso propio de Sherlock Holmes. Lleva 80 días sin ser vista, con una imprecisa "cirugía programada" y una prolongadísima recuperación.
El misterio en torno a Kate Middleton sigue como el primer día. Se suceden los rumores sobre que tipo de operación debió soportar y, como si fuera un espectro, se la "vio" en varios lugares.
La salud de Kate Middleton ya parece una novela de Agatha Christie. O para mantener la atmósfera "british", un caso propio de Sherlock Holmes. Lleva 80 días sin ser vista, con una imprecisa "cirugía programada" y una prolongadísima recuperación.
Por lo tanto, todas las versiones posibles sobre su situación surgen a diario, desde las más disparatadas hasta las que dicen basarse en "precisas infidencias" de la casa real.
La última versión dice que se la vio en el The Windsor Farm Shop, la feria preferida de los duques de Gales, en las cercanías de su hogar en Windsor, a 40 kilómetros de Londres.
El Daily Mail de este lunes trae como noticia destacada que a William y a Kate, se los vio recorriendo (sin sus hijos) la feria cercana a la casona que habitan en Adelaide Cottage, dentro del área del castillo de Windsor. El medio recogió testimonios de personas que dicen haber visto a Kate caminando, sonriente y con la compañía del príncipe heredero, su esposo William.
De ser cierto, podría derribar tres de las especulaciones constantes: está pasando una mala recuperación por una dura intervención quirúrgica, su aspecto está muy demacrado y además está por separarse de William. Todo eso se caería con una imagen de ella caminando, sonriente y con Will a su lado.
Sin embargo, el medio tiene fotos antiguas para ilustrar su información: son de 2023 o antes, pero una prueba fehaciente de la primera "salida" de Kate, nada.
Esa es otra de las versiones que tampoco se han podido confirmar. Esta vez, con cierta connivencia con el palacio de Kensington. El 18 de enero de este año se conoció el único informe oficial de su operación "programada". Cinco días más tarde se dijo que había dejado la Clínica de Londres, como siempre, sin una sola imagen que lo pruebe. Se dijo que la decisión personal de la pareja de príncipes era recluirse en su Palacete en Windsor (Adelaida Cottage). Allí, Kate se podría concentrar en su recuperación en la compañía de sus tres hijos.
Poco después, se dijo que había viajado a Anmer Hall, una residencia que es de la corona real desde 1862. Se ubica en Norfolk, cerca del palacio de Sandringham, el preferido por la reina Isabel II para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Esta noticia sobre el traslado de Kate coincidió con la novedad del cáncer que padece el rey Carlos III. En ausencia para someterse a un tratamiento, William debió reemplazar a su padre en varios eventos. Por ese motivo, Kate se alejó de Londres. Pero como siempre, ni una sola imagen de ese cambio de residencia.
Esta versión nos lleva de nuevo a España. Otra vez con el rebote de información que procedería de círculos próximos a la Casa Real. La periodista británica Jessica Reed dijo que la operación, en realidad, fue más dura de lo anunciado. "Tuvo una operación en sus intestinos y se está recuperando con una bolsa", sostuvo Reed. Los medios españoles reprodujeron esta versión y explican por qué no ha sido posible ver a la princesa Kate.
Según esta periodista, este tipo de intervenciones requieren de un periodo de recuperación de "doce largas semanas" o más. Por eso, como debe llevar esa bolsa provisoria, será imposible verla en público hasta que ya no deba precisarla más. Tal como ha sucedido con todos los "detalles" sobre su salud, desde Palacio no se ha hecho comentario alguno.
La fecha inicial es para cuando hayan pasado las Pascuas (domingo 31 de marzo). Pero tras el "fotogate" se especuló con otra fotografía, esta vez sin ninguna torpe edición para calmar la ansiedad y los rumores. También se dice que Kate está preparando su cámara (es amante de la fotografía, aunque edite muy mal) para retratar a su hijo más chico, Louis, en su sexto cumpleaños. Pero eso será recién el 23 de abril, falta más de un mes. ¿Cómo esperar tanto tiempo?
Mientras tanto, los rumores de una separación o divorcio son cosa de todos los días. Principalmente, porque en la foto editada no están ni el anillo de compromiso ni el de bodas. Que no los use porque bajó de peso en esta convalecencia y no quiera perderlos cayendo de su dedo anular, no convence a los más desconfiados. El misterio continúa.