En ese contexto, la Argentina sigue con atención los anuncios de Washington. Aunque todavía no existe una confirmación oficial de que el país forme parte del listado definitivo, la posibilidad genera preocupación por el peso que tiene el mercado estadounidense para varias exportaciones nacionales.
Entre los principales productos argentinos que llegan a Estados Unidos se encuentran petróleo crudo, oro, aluminio, vino, carne vacuna, miel, limones, productos químicos y distintos bienes industriales y agroindustriales. Si esos bienes quedaran alcanzados por nuevos aranceles, perderían competitividad frente a productos de otros países y podrían encarecerse para los importadores estadounidenses. EL alcance exacto de la medida será anunciado el próximo viernes.
Trump vuelve a la carga con los aranceles
La nueva ofensiva comercial de Donald Trump mantiene en alerta a la Argentina. La administración estadounidense prevé anunciar en los próximos días un nuevo paquete de aranceles que alcanzaría a unos 60 países, en reemplazo del esquema temporal del 10% que vence esta semana. Aunque todavía no se difundió el listado definitivo, el mercado sigue de cerca la posibilidad de que la Argentina quede incluida en la medida.
El cambio responde a una nueva estrategia de la Casa Blanca después de que la Justicia limitara el uso de algunas herramientas arancelarias empleadas por Trump. Ahora, el Gobierno estadounidense busca apoyarse en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial (USTR) sobre prácticas comerciales vinculadas al trabajo forzoso. La recomendación oficial contempla gravámenes de entre 10% y 12,5% para los países alcanzados.
Para la Argentina, la incertidumbre no es menor. Estados Unidos es uno de los principales destinos de las exportaciones nacionales y cualquier incremento de aranceles reduciría la competitividad de los productos argentinos frente a otros proveedores internacionales.
Así quedó el mapa que ahora está por vencer, pero Trump insiste en volver a imponer tarifas arancelarias. (Foto: A24.com)
Entre los principales bienes que la Argentina exporta al mercado estadounidense figuran el petróleo crudo, el oro, el aluminio, el vino, la carne vacuna, los limones, la miel, productos químicos y distintos bienes industriales y agroindustriales. En varios de esos rubros, Estados Unidos representa un mercado estratégico por su volumen y por el valor agregado de las exportaciones.
El impacto dependerá de dos factores: si la Argentina finalmente integra el listado de los 60 países y si los productos nacionales quedan alcanzados por el nuevo esquema o reciben excepciones sectoriales.
La preocupación también surge porque algunos sectores ya enfrentan barreras comerciales. El acero y el aluminio argentinos continúan sujetos a medidas específicas, aun después del acuerdo comercial firmado este año entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, que eliminó o redujo aranceles para miles de productos, pero dejó fuera a esos metales.
Trump: hecha la ley, hecha la trampa
La Corte Suprema de Justicia le prohibió aplicar la suba generalizada del 50% de aranceles porque dijo que ese es una atribución del Congreso. Entonces, el presidente encontró un atajo para poder volver a anunciar nuevos aranceles desde el viernes. Se aplicarán a países que, desde la mirada de Estados Unidos, se comenten violaciones a normas sobre la seguridad laboral o malas condiciones de trabajo. De esa manera, terceros países consiguen producir mercaderías a precios mucho más bajos que similares en Estados Unidos.
Esa es la excusa de Trump - una suerte de competencia desleal - para volver a colocar los polémicos aranceles.
Mientras tanto, la Casa Blanca ya dio una señal de endurecimiento al aplicar un arancel del 50% a numerosos productos canadienses, utilizando la histórica Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, una herramienta que prácticamente no había sido utilizada en casi un siglo. La medida es interpretada por analistas como una muestra de que Trump está dispuesto a recurrir a mecanismos extraordinarios para reforzar su política proteccionista.
En ese contexto, el Gobierno argentino y el sector exportador aguardan el anuncio oficial previsto para los próximos días. La inclusión o no de la Argentina en el nuevo esquema de aranceles podría definir el acceso de productos clave al mercado estadounidense y marcar un nuevo capítulo en la relación comercial entre ambos países.