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Jeff Bezos, dueño del Post, hizo un cambio en la dirección del diario que solo trajo inconvenientes y polémicas. (Foto: A24.com)
Esto se tradujo en la baja de ventas y caída de las finanzas del periódico más importante de la capital de los Estados Unidos.
Jeff Bezos introdujo un cambio en la dirección del Post hace 6 meses con la llegada como CEO del Post, de William Lewis. El nuevo CEO decidió reemplazar este mes de junio a Sally Buzbee como la directora general de la redacción. En su lugar, puso a Matt Murray, traído del Daily Telegraph de Londres.
Pero estos 20 días, la redacción del diario ha sido un escándalo. La redacción cuestiona los métodos de Murray para conseguir notas o primicias. Dicen que cuando estaba en otro diario inglés, el sensacionalista "Sunday Times" publicó "artículos explosivos" luego de robar información o con grabaciones ilegales.
En cambio, Sally Buzbee tenía un perfil completamente distinto. Representaba la mejor tradición de la investigación periodística y Bezos la llevó en 2017. No sólo fue la primera mujer en llegar al cargo más alto de la redacción del Washington Post. En apenas 6 años, logró que el diario ganara mas de 10 premios Pulitzer, incluído uno por la cobertura del ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021
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Catherine Graham y Ben Bradlee, editora y jefe de redacción del Washington Post. su respaldo a los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein fue clave para la caida del presidente Nixon en 1974 por el caso "Watergate". (foto: A24.com)
El diario que hizo caer a un presidente de los Estados Unidos
Fundado en 1877 por Stilson Hutchins (1838-1912), tres años más tarde se convertiría en el primer periódico de publicación diaria en la ciudad de Washington. Hutchins era, en términos ideológicos, todo lo contrario de lo que representa el Washington Post desde mitad del siglo XX. Era un editor simpatizante de los esclavistas sureños y vocero de los racistas contra los afroamericanos, asíaticos y los inmigrantes en general.
El Post atravezó un período inicierto en sus primeras décadas - se fundió y pasó varias veces de manos, hasta que llegó a ser propiedad de Eugene Meyer, miembro de la junta de la Reserva Federal.
Él lo transformó en un referente del periodismo de opinión y calidad, pero faltaba un paso más para llegar a su esplendor. En 1946 nombró a su yerno Philip Graham como editor, que proyectó al Post al nivel del New York Times. Pero se suicidó en 1963 y, entonces, llegó a ese cargo su esposa Catherine Graham.
Considerada como una de las más grandes editoras periódisticas de Estados Unidos y del mundo, fue el sostén en el que se apoyo el caso "Watergate", la investigación que desencadenó la renuncia de Richard Nixon en 1974 a la presidencia de los Estados Unidos.
Un escándalo en la Casa Blanca, descubierto por casualidad
El Periodista Robert Woodward era muy joven y se ocupaba de casos policiales. Un noche, consultando en las comisarías, le informaron de un caso "irrelevante". Un empleado de limpieza denunció que en cada recorrida, notaba que la puerta de las escaleras de servicio estaba desbloqueada con un chicle en el edificio "Watergate".
Era un asunto más que menor. Pero Woodward recordó un dato fundamental: en ese edificio estaba la sede del partido Demócrata. Woodward le llevó la novedad a su colega de política, Carl Bernstein, y atando cabos, encontraron el mayor escándalo de la política norteamericana: esa puerta siempre abierta permitía el acceso al piso de los demócratas. Los espiaban para escuchar sus reuniones y deliberaciones.
La pista llegó hasta hombres cercanos al presidente republicano Richard Nixon, que financiaba ese espionaje ilegal.
Catherine Graham y el jefe de redacción, Ben Bradlee, apoyaron ante las peores críticas y amenazas a sus dos periodistas. La investigación se demostró verdadera y forzó la renuncia del presidente Nixon en 1974 antes de tener que enfrentar un juicio político ( "impeachment")
La era Bezos: una década de trasnformaciones y convulsiones para el Washington Post
Como Berlusconi en Italia o Rupert Murdoch en Australia primero y luego en el Reino Unido, Jeff Bezos es uno de los magnates que han visto en el periodismo un arma muy poderosa y útil. Compró al Washington Post, afectado financieramente, en 2013 en US$ 250 millones. Puede parecer mucho dinero, pero representó al momento de la operación, solo el 1% del capital del empresario dueño de Amazon.
Bezos lleva adelante el difícil traspaso o reconversión de los medios gráficos, del papel al mundo digital. Con idas y vueltas, especialmente a la hora de ser sustentables financieramente.
Pero la designación de Murray como editor en jefe desató un huracán en la redacción del diario con 147 años de historia.
"Comprar o robar notas" no está en el paladar del periodismo de calidad. Jeff Bezos tomó nota y por eso, en su mensaje, habló de los cambios inevitables en el manejo empresarial, pero que no se afectará a la calidad del periodismo del Post.
No por casualidad, todos los días, en su primera plana ( o su primera imagen digital), el nombre "Washington Post" está acompañado por una pequeña inscripción: "La democracia muere en la oscuridad".