La proteína usada en esta vacuna es la misma que en las de Pfizer y Moderna. Es la que permite la unión del receptor (RBD) a la proteína "S" de la espícula que logra "romper" a una célula sana y volcar allí su contenido infeccioso y replicarse rápidamente.
Ese es un de los caminos para la variante universal. En lugar de concentrarse en las espículas que ingresan en las células sanas, poner el foco en impedir que puedan verter su contenido y continuar replicándose.
Por ejemplo, la variante Ómicron tiene tantas espículas diversas que ha burlado a las vacunas. Sin embargo, una vez abiertas las "puertas", el contenido es similar. Es ahí en donde hay que actuar.
Pues bien, la proteína GBP510 está en todas las variantes del coronavirus. Por eso los científicos y laboratorios de todo el mundo están buscando la manera de lograr una fórmula universal: buscar la proteína que inhiba a la GBP510.
Si el virus penetra en una célula sana, no importa utilizando qué espículas, una vacuna universal impediría que el contagio se replique y la persona sanaría rápidamente, sin pasar por situaciones graves y evitar la muerte.
Este es el gran desafio. La pandemia se reduciría a una enfermedad anual, como la gripe, que con un pequeño cambio, año tras año, estaría en condiciones de ser controlada por una vacuna.
Los científicos son más optimistas aún. Si el tipo de la variante como Ómicron es la que termina prevaleciendo, tal vez no haga falta una vacuna anual sino con intermedios mayores.
Ómicron sólo afecta las vías superiores, es más controlable y benévola. Si su velocidad de contagio baja, no serán necesarios los refuerzos semestrales. Y tal vez, hacerlo con años espaciados.
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El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, anuncia que España se prepara para considerar al coronavirus como enfermedad endémica y dar por superrda la pandemia ( Foto: Moncloa)
España, ¿campo de prueba?
El gobierno de Pedro Sánchez sorprendió, no por el anuncio, sino por el momento elegido. En los países centrales, que fueron el centro de varias olas de la pandemia, los niveles de vacunación son más que aceptables con alguna excepciones. Y las vacunas han mostrado que aún con Ómicron, los contagios volaron, pero las internaciones y muertes son apenas el 10% de la catastrófica primera ola.
Qué cambió especialmente: la irrupción de las vacunas, altamente eficaces, mal que les pese a los antivacunas.
Por eso Pedro Sánchez cree que llegó el momento de dar otro paso: comenzar a tratar al coronavirus no ya como pandemia sino como otra enfermedad endémica. Como su "prima", la gripe.
Si no manda a las personas a terapia intensiva o, peor aún a la muerte, si se reduce el período de contagio y aislamiento, se puede pensar en casos individuales de personas que se enferman, se recuperan y vuelven a sus trabajos. Dejar atrás economías y trabajos en emergencia por la parálisis y falta de empleados.
España dejaría de informar diariamente la cifra de contagios y muertos. Si la experiencia funciona, la Europa comunitaria tiene un faro en los españoles.
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En busca de la vacuna universal, que transforme a la pandemia en una enfermedad como la gripe (Foto: Archivo)
Siempre hay voces de alerta
Pamela Bjorkman, bióloga del Instituto Tecnológico de California apunta: “Sea cual sea el nivel de inmunidad que conseguimos por esas infecciones previas, es difícil imaginar cómo podríamos generar una respuesta de anticuerpos lo suficientemente amplia como para frenar a todos los coronavirus”. Sin embargo, recalca que hay que intentarlo. Además, este parece ser el momento.
Es posible que las vacunas en uso puedan acabar con la pandemia por sí mismas. y entonces sí, un refuerzo universal la convertirá en otra "influenza".