Personas que presenciaron el incidente comenzaron a gritar en contra del uniformado que disparó al malabarista, lo que derivó en violentas manifestaciones en repudio al actuar policial, en medio de las cuales resultó totalmente incendiada la municipalidad de esta pequeña localidad de unos 32.500 habitantes.
La Policía chilena respaldó al uniformado, quien utilizó su arma "en resguardo de su propia integridad, de su propia vida" y "dentro de la legítima defensa propia", según indicó Boris Alegría, teniente coronel de la Policía de Panguipulli, en un video difundido por la institución.
En tanto, el gobierno ordenó a Carabineros entregar todos los antecedentes del hecho al Ministerio Público, que inició una investigación para esclarecer las responsabilidades de la muerte del artista callejero.
Fuente: agencia AFP