El efectivo sigue dominando las compras diarias
Pese a la expansión de plataformas digitales, el efectivo conserva una ventaja difícil de desplazar. El estudio más reciente del Banco de la República reveló que cerca del 79 % de los ciudadanos continúa utilizando dinero físico para la mayoría de sus pagos cotidianos.
La cifra sorprende porque durante los últimos años el ecosistema financiero colombiano experimentó una transformación acelerada. Aplicaciones como Nequi, Daviplata y otras billeteras electrónicas lograron captar millones de usuarios gracias a la facilidad para transferir dinero desde un celular.
Sin embargo, el cambio cultural todavía parece lejos de consolidarse completamente.
En mercados barriales, pequeños comercios, transporte informal, ferias populares y ventas ambulantes, el efectivo continúa siendo prácticamente irremplazable. Para muchos consumidores, pagar en efectivo sigue siendo más rápido, más simple y más confiable que depender de una aplicación móvil o una tarjeta bancaria.
Además, existe un componente social y económico que explica por qué los billetes siguen predominando.
Los sectores que más dependen del dinero físico
El informe del Banco de la República también expuso que el uso intensivo de efectivo se concentra especialmente en determinados grupos poblacionales.
Entre ellos aparecen:
- Adultos mayores.
- Trabajadores informales.
- Personas de bajos ingresos.
- Ciudadanos con acceso limitado al sistema financiero.
- Habitantes de zonas rurales o alejadas de grandes centros urbanos.
En muchos casos, estas personas reciben ingresos diarios y manejan operaciones pequeñas que continúan realizándose fuera de canales digitales.
Para numerosos trabajadores independientes, vendedores ambulantes y pequeños comerciantes, el efectivo representa una herramienta práctica y directa que evita costos bancarios, comisiones o complicaciones tecnológicas.
Incluso entre quienes sí poseen cuentas bancarias, todavía persiste cierta desconfianza hacia los sistemas digitales. Algunas personas consideran que manejar dinero físico les permite controlar mejor sus gastos y evitar endeudamientos o movimientos automáticos.
Los especialistas financieros sostienen que esta situación evidencia que la inclusión financiera en Colombia todavía enfrenta desafíos estructurales importantes.
El crecimiento de las billeteras digitales no logra desplazar al efectivo
Aunque el efectivo mantiene su liderazgo, el avance de las plataformas digitales también es evidente.
Durante los últimos años, millones de colombianos comenzaron a utilizar billeteras virtuales y aplicaciones móviles para enviar dinero, pagar servicios o realizar compras en línea.
Las transferencias inmediatas crecieron de manera exponencial impulsadas por varios factores:
- Mayor acceso a teléfonos inteligentes.
- Expansión del internet móvil.
- Facilidad de apertura de cuentas digitales.
- Promociones bancarias y beneficios comerciales.
- Cambios de hábitos tras la pandemia.
Aun así, el uso masivo de herramientas digitales no implica necesariamente el abandono del efectivo.
Muchos ciudadanos alternan ambos sistemas dependiendo del contexto. Por ejemplo, utilizan aplicaciones para pagar servicios o enviar dinero entre familiares, pero recurren al efectivo para gastos cotidianos menores.
Los expertos señalan que Colombia atraviesa actualmente una etapa de convivencia entre ambos modelos financieros, donde lo digital crece rápidamente sin lograr desplazar completamente al dinero físico.
Los nuevos límites para retirar dinero en cajeros automáticos
En paralelo al fuerte uso del efectivo, los bancos colombianos actualizaron durante 2026 los topes máximos de retiro en cajeros automáticos.
Cada entidad financiera establece límites diarios específicos que pueden variar según el perfil del cliente, el tipo de cuenta y las políticas internas de seguridad.
Entre los principales montos autorizados aparecen:
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Davivienda: hasta 8 millones de pesos diarios.
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BBVA: cerca de 4,2 millones.
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Bancolombia: aproximadamente 2,7 millones.
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Nubank: límite cercano a 2,7 millones.
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Banco de Bogotá: topes más moderados.
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Banco Caja Social: restricciones más bajas para operaciones diarias.
Estos límites pueden modificarse dependiendo de factores adicionales, como canales utilizados, autorizaciones especiales o segmentación de clientes.
Las entidades financieras explican que el objetivo principal no es restringir el acceso al dinero de los usuarios, sino reforzar los mecanismos de protección frente a delitos financieros.
Por qué los bancos restringen los retiros diarios
Los topes de retiro cumplen varias funciones dentro del sistema bancario colombiano.
La más importante está vinculada a la seguridad.
Los bancos sostienen que limitar la cantidad de dinero disponible en cajeros automáticos ayuda a reducir el impacto económico en situaciones de:
- Robos.
- Clonación de tarjetas.
- Secuestros exprés.
- Estafas electrónicas.
- Hurtos bajo amenaza.
- Fraudes bancarios.
En casos conocidos popularmente como “paseo millonario”, por ejemplo, los límites diarios pueden evitar pérdidas todavía mayores para las víctimas.
Además, las entidades utilizan estos controles como herramientas de monitoreo financiero. Movimientos inusuales o retiros excesivos pueden activar alertas automáticas dentro de los sistemas internos de seguridad bancaria.
Estas medidas forman parte de los protocolos exigidos para prevenir delitos asociados al lavado de activos y operaciones sospechosas.
El “paseo millonario” sigue siendo una preocupación
A pesar de los avances tecnológicos en seguridad bancaria, el denominado “paseo millonario” continúa siendo uno de los delitos que más preocupa tanto a usuarios como a entidades financieras.
Esta modalidad delictiva consiste en secuestros rápidos o amenazas realizadas luego de retirar dinero en cajeros automáticos o sucursales bancarias.
Las víctimas son obligadas a entregar efectivo o realizar múltiples retiros bajo presión.
Precisamente por esta razón, muchos bancos endurecieron sus políticas de retiro y reforzaron medidas preventivas durante los últimos años.
Las recomendaciones más frecuentes incluyen:
- Evitar retirar grandes sumas en horarios nocturnos.
- Utilizar cajeros ubicados en centros comerciales o zonas vigiladas.
- No aceptar ayuda de desconocidos.
- Revisar posibles elementos extraños en ranuras del cajero.
- Activar notificaciones bancarias en tiempo real.
- Priorizar transferencias electrónicas para montos elevados.
Aun así, el uso masivo de efectivo mantiene vigente el desafío de proteger físicamente a millones de usuarios.
La informalidad económica también impulsa el uso de efectivo
Uno de los factores que explica la permanencia del dinero físico en Colombia es el alto nivel de informalidad laboral.
Millones de personas trabajan fuera de esquemas formales y reciben ingresos diarios en efectivo.
En este contexto, muchos pequeños comercios tampoco cuentan con infraestructura tecnológica suficiente para aceptar pagos electrónicos.
Además, algunos vendedores prefieren evitar costos asociados a terminales de pago, impuestos o demoras en acreditaciones bancarias.
Economistas advierten que la transición hacia una economía completamente digital requiere no solo avances tecnológicos, sino también cambios estructurales relacionados con educación financiera, formalización laboral y acceso equitativo al sistema bancario.
La discusión sobre el impuesto del 4x1.000 sigue abierta
Otro tema que continúa generando dudas entre usuarios bancarios es la aplicación del gravamen conocido como 4x1.000.
La reforma tributaria aprobada en 2022 habilitó la posibilidad de que los ciudadanos pudieran tener varias cuentas bancarias exentas del impuesto, siempre y cuando no superaran determinados límites mensuales de movimientos financieros.
Sin embargo, la implementación total de este esquema todavía no terminó de concretarse.
Aunque varias entidades financieras aseguraron contar con capacidad tecnológica para aplicar el nuevo sistema, todavía persisten cuestiones regulatorias pendientes que impiden una puesta en marcha completa.
Esto genera incertidumbre entre millones de usuarios que esperan poder utilizar múltiples cuentas sin sufrir descuentos adicionales por movimientos bancarios.
La digitalización avanza, pero el cambio cultural es más lento
El crecimiento de las plataformas digitales en Colombia es innegable. Cada vez más personas utilizan códigos QR, transferencias instantáneas y billeteras virtuales para resolver operaciones cotidianas.
Sin embargo, especialistas consideran que el cambio cultural avanza a una velocidad mucho menor que la innovación tecnológica.
El efectivo mantiene ventajas simbólicas y prácticas difíciles de reemplazar:
- Sensación de control sobre el dinero.
- Rapidez en operaciones pequeñas.
- Independencia tecnológica.
- Acceso inmediato sin conexión a internet.
- Facilidad de uso para adultos mayores.
Por eso, aunque la digitalización continuará expandiéndose durante los próximos años, todo indica que el dinero físico seguirá teniendo un rol central dentro de la economía colombiana.
El desafío de construir un sistema financiero más inclusivo
Los analistas coinciden en que el verdadero desafío para Colombia no pasa únicamente por reducir el uso del efectivo, sino por lograr una inclusión financiera más amplia y equilibrada.
Todavía existen millones de ciudadanos que enfrentan dificultades para acceder a servicios bancarios formales, especialmente en sectores rurales y poblaciones vulnerables.
La expansión de plataformas digitales representa una oportunidad importante, pero también obliga a resolver problemas vinculados con:
- Conectividad.
- Educación financiera.
- Seguridad informática.
- Cobertura bancaria.
- Confianza en el sistema.
Mientras tanto, el efectivo continúa funcionando como el principal respaldo económico para millones de hogares colombianos.
Y aunque las aplicaciones financieras ganen terreno año tras año, los billetes siguen conservando un protagonismo que, al menos por ahora, parece lejos de desaparecer.