Efemerides

El Marqués de Sade, ¿pervertido o filósofo beat?

El escritor/filósofo francés sigue escandalizando con su obra nació hace 281 años.
El Marqués de Sade sigue siendo polémico siglos después de su muerte. 

El Marqués de Sade sigue siendo polémico siglos después de su muerte. 

Su obra Justine o los infortunios de la virtud fue prohibida por considerarse inmoral. Aún hay países que se niegan a publicar sus libros.

¿Quién era Sade?

Donatien Alphonse François de Sade nació en París el 2 de junio de 1740, se casó y tuvo tres hijos, muchas amantes y varios encierros en la cárcel por libertino.

Quiso casarse por amor, pero accedió a la presión de su familia y tuvo un matrimonio arreglado con una mujer a la que conoció el mismo día de su boda.

Sade entra en la línea de los libertinos eruditos, es decir, ciertos intelectuales de linaje noble que en siglo XVIII representaba a los hombres que iban contra las costumbres. Por algo él decía: “nadie puede evitar ser corrompido”.

¿Pervertido?

Según Serge André, en La Impostura Perversa, en comparación con todos los terribles pecados que Sade cometió en sus libros, en su vida real solo cometió un par de pecaditos menores.

El término sadismo deriva del apellido de Sade y se refiere a quien siente placer en causar dolor. Para Lacan los sádicos siguen un imperativo que te dice “gozá de tu víctima todo lo que quieras, cuanto quieras, hacé con su cuerpo lo que quieras hasta satisfacerte”.

El Marqués de Sade: Filósofo Beat

Sade fue todo lo que la Generación Beat de los cincuenta quiso ser. Vive rápido, muere joven y deja un lindo cadáver, por eso se dice que estaba muy fuera de su época.

El marqués vivió en un tiempo en que hablar de sexo, pasión e incluso dolor era mal visto. Todo lo que tenía adentro salía como volcán, Sade llevaba consigo el grito de toda su generación.

Los Beats en el siglo XX, es decir, dos siglos después de su nacimiento, agarraron un poco de esa bocanada de “hagamos lo que se nos plazca ahora porque mañana no sabemos”, y se comieron al mundo.

Sade recién dejó de ser un tabú en los 70, hoy sus libros se consiguen en casi todas las librerías y nadie se avergüenza de leer su literatura.

Su obra Los 120 días de Sodomafue llevada al cine por Pier Paolo Passolini, una de las películas más fuertes y crudas que se han filmado. Una turbulenta obra de sometimiento, humillación y placer, digamos, inmoral.

Entre la locura y el orden, Sade siempre eligió la certeza del dolor.