Y agregó: "Me sentí traicionada y menospreciada, reducida a una foto. Aunque la NCAA afirmó que actuaba en nombre de la inclusión, sus políticas han excluido de hecho a las mujeres deportistas".
Riley Gaines siguió con su relato y explicó la incomodidad: "Además de haber sido forzadas a renunciar a nuestros premios, títulos y oportunidades, la NCCA nos obligó a compartir el vestuario con Thomas, un hombre de 22 años que mide 1,90 y aún mantenía sus genitales masculinos".
"Permítanme ser clara: no se nos advirtió esto ni se nos preguntó por nuestra aprobación. Puedo confirmar la extrema incomodidad dentro del vestuario cuando te dabas la vuelta y veías a un hombre mirándote cómo te desvestías mientras él se desnudaba. Por lo menos, espero que puedan ver esta violación a nuestra privacidad y cómo muchas de nosotras nos hemos sentido incómodas, sorprendidas, avergonzadas, y hasta traumatizadas con la experiencia", aseguró.
La atleta estadounidense finalizó su intervención afirmando que "el número de deportistas femeninas a las que se les están negando oportunidades o que han sido traumatizadas o heridas por políticas que afirman promover la inclusión, crece a un ritmo alarmante en este país". Y sentenció: "La integridad de los deportes femeninos se ha perdido".