Y luego volvió el miércoles, en la previa del viaje a Porto Alegre para jugar con Ecuador por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Qatar 2022, con un tono más agresivo, mediante el que buscó subordinar a los futbolistas a las decisiones tomadas por la CBF.
Después de esa conversación áspera, el seleccionado brasileño mantuvo una reunión privada en la habría surgido la postura consensuada de no jugar la Copa América e incluso trascendió que Tite tendría decidido renunciar al término del partido del martes próximo ante Paraguay por las Eliminatorias.
El texto que prepara el "Scratch" aún no tiene fecha de publicación, informa hoy Globo Esporte, pero la tendencia es ocurra luego del juego en Asunción.
Anoche, consumada la victoria sobre Ecuador (2-0), el capitán Casemiro admitió que el plantel de Brasil tiene el deseo y la necesidad de "hablar" sobre la situación y, sin especificar, aseguró que la posición colectiva "todos la saben y es clara".
"Todo el mundo sabe cuál es nuestra posición, todo el mundo la sabe, más clara imposible y Tité ya la expuso públicamente. No es mi posición personal, no es la posición de los futbolistas de la selección que estamos en Europa. Es la posición de todos los jugadores del plantel y también del cuerpo técnico de Tite", dijo el volante de Real Madrid.
Algunos jugadores de Brasil, liderados por Neymar, buscaron a capitanes de otros países para discutir un boicot a la Copa América. En Uruguay, por caso, referentes como Luis Suárez y Edinson Cavani se expresaron públicamente sobre la inconveniencia de jugar la competencia antes que fuera trasladada al país sudamericano con mayor número de contagios y muertes por Covid-19.
Los futbolistas propenso a la celebración de la Copa apuntan que existe un compromiso de juego, lo que conllevaría consecuencias y pérdidas económicas también para quienes no están tan bien pagados como las estrellas del fútbol europeo.
El partido inaugural de la Copa América está previsto para el próximo domingo 13 entre el seleccionado local y Venezuela en el estadio Mané Garrincha, de la capital Brasilia.
Fuente: Télam