El delantero del Manchester United, nacido en Madrid, pero de madre argentina, cumplió así con el primer requisito para quedar vinculado de forma permanente con la Albiceleste, tal como es su deseo, a pesar de que España no renuncia a su posible convocatoria. Según las normas de la FIFA, un jugador necesita participar en tres partidos para no poder representar a otro país. Sin embargo, con los minutos que Lionel Scaloni le otorgó hoy, el combinado español deberá esperar al menos tres años para poder convocarlo.