"Este contrato es mucho más sencillo de lo que parece. El fiduciante es Pepe Santoro, quien realizó una contribución de $32,000, que es el máximo permitido, según los enlaces de Mercado Pago, para cubrir los gastos de constitución del fideicomiso. El fideicomiso se estableció con la existencia de un patrimonio de afectación directa que corresponde a esa cantidad", explicó Levy. Por otro lado, Maratea es el fiduciario.
El abogado continuó explicando que las personas que realizan contribuciones a la recaudación no forman parte del contrato. Sus donaciones son unidades contributivas solidarias que aportan voluntariamente al fideicomiso. Además, mencionó que el fideicomiso trabaja con un reconocido estudio de auditoría externa para supervisar el flujo de ingresos y egresos.
Cuando se le preguntó en una entrevista en radio Mitre por qué el contrato de creación del fideicomiso no se hace público, el abogado afirmó que tiene el deber de confidencialidad hacia su cliente desde su rol profesional. "Es el grupo de Maratea el que decide no hacerlo por ahora y le otorga cierto misterio al tema. Es una decisión que va más allá de mí", justificó Levy.
El abogado señaló que el dinero recaudado no se entregará directamente a Independiente porque no forma parte del contrato del fideicomiso. Explicó que el club tiene una serie de deudas y existe el riesgo de que las donaciones se queden en Independiente y no se cumpla con el propósito del fideicomiso, por lo tanto, es crucial aislar esos activos. Además, mencionó que están evaluando qué mecanismo de pago podría utilizar el fideicomiso para liquidar las deudas que la institución tiene con sus acreedores.