El último Mundial Sub-20 fue el comienzo de la carrera de Luka Romero en la Selección Argentina, donde pasó de ser un suplente a convertirse en una figura destacada en el equipo dirigido por Javier Mascherano. En tan solo cuatro partidos, Romero anotó dos increíbles goles y brindó una asistencia, conquistando así al público nacional. Aunque Argentina fue eliminada prematuramente en los octavos de final ante Nigeria, el joven talento de 18 años encontró aspectos positivos en la experiencia: "Fue una experiencia inolvidable. Jugar en casa, con tu gente, es indescriptible". Aunque admitió: "Nos sentimos bien y no esperábamos irnos tan pronto, pero estamos satisfechos con el trabajo que hicimos".











