Además, aseguró que mantuvo la ilusión de emparejar el trámite hasta el final: "Siempre me ilusioné porque veía al equipo bien, hubo una sensación después del 3-0 de que podíamos terminar pasándola mal, pero después del 3-1 los cambios entraron muy bien y terminamos dominando. Se vieron la cantidad de imprecisiones por lo que significa jugar en la altura, la velocidad que agarra la pelota, chicos que erraron controles o pases que no suelen errar, la pelota se escapa mucho, todas cosas conocidas acá en la altura. Estuve ilusionado hasta el último minuto porque en fútbol una acción te puede cambiar el partido y nosotros llegábamos y seguíamos haciendo de cada posesión un ataque".
De todas formas, y más allá de enumerar las dificultades extra de la altura, Demichelis afirmó: "No sé si es un partido perdible, no lo puedo planificar como entrenador de esa manera porque no hubiésemos ni viajado, pero sí sabíamos de las dificultades de jugar en La Paz. Estábamos cien por cien convencidos de poder hacer un partido de igual a igual, que lo hicimos, fallamos en ser contundentes y los dos primeros goles son evitables, son más error nuestro que mérito del rival, que se pone 2-0 cuando todavía no había gravitado. Me voy disconforme con el resultado, no con el juego. Esto es La Paz y todo lo que significa jugar acá, pero me voy conforme con el partido y la entrega de los chicos".
"Es un estadio que presenta una gran dificultad por las condiciones naturales de la altura, se vio en la cantidad de imprecisiones que tuvimos cuando no las solemos tener, y el rival saca ventaja al estar habituado a jugar en estas situaciones", sentenció.