Boca, con un equipo alternativo, lleno de jugadores que no venían teniendo demasiado rodaje, fue eliminado de la Copa Argentina tras caer por penales ante Patronato, en la semifinal. Si bien Javier Gardía demostró ser una garantía en las penas máximas, muchos hinchas se sorprendieron o se quejaron por la decisión que tomó Hugo Ibarra de no poner bajo los tres palos a Agustín Rossi.









