Además, González advirtió que “el domingo van a jugar el clásico Unión y Colón a las cinco de la tarde, en Santa Fe, una verdadera locura. Ese partido, como todos los otros, deberían jugarse a las 19 u otro día mientras dure esta ola de calor extremo”.
Por otra parte, el domingo pasado, en la cancha de Rosario Central se registraron varios problemas por efecto del calor extremo: si bien había agua en los baños cuando empezó el partido, en el entretiempo algunas zonas del Gigante de Arroyito se quedaron sin agua. Mientras los vendedores se quedaron sin gaseosas y la gente clamaba por agua, el árbitro paró dos veces el partido en cada tiempo para que los jugadores se hidrataran. "Está clarísimo que no se puede jugar en verano a las cinco de la tarde con una temperatura de 40 grados”, concluyó el dirigente de la filial rosarina de Futbolistas Argentinos Agremiados.