Cuando llegó a San Lorenzo, en mayo de 2022, la confianza en Rubén Darío Insúa era escasa, y las esperanzas eran aún menores al observar el rendimiento de su equipo. A pesar de esto, el entrenador logró mantenerse en su puesto durante un año y medio, mostrando más aciertos que errores y ahora busca continuar en esa línea.














