Los roces con los jugadores de Países Bajos comenzaron días atrás, cuando, en una conferencia de prensa, el entrenador Van Gaal hizo comentarios negativos sobre Messi. La contestación del crack argentino se condensó en el festejo del segundo gol, con el famoso "Topo Gigio" hacia el banco de Países Bajos, una celebración a lo Juan Román Riquelme.
No fue el único hecho. Durante el partido se vieron situaciones de tensión. En los penales, varios jugadores de Países Bajos se acercaron a Lautaro Martínez para desconcentrarlo. Cuando Lautaro metió el último penal de la serie, sus compañeros estallaron en un festejo alocado y, mientras corrían para saludar al goleador, todos se dieron vuelta hacia los neerlandeses y les gritaron el triunfo en la cara.