Solo un par de horas, la vida – y las redes sociales – de Leandro Díaz, cambiaron rotundamente. El arquero que ni siquiera había hecho su debut en la Reserva y no tenía contrato con River, tuvo que saltar a la cancha, ponerse los guantes y defender el arco del Millonario en el último Superclásico. El joven de 21 años fue figura y se convirtió en un boom en las redes sociales y, en menos de 72 horas, ya tenía más seguidores en Instagram que equipos como Racing, Independiente y San Lorenzo.









