Sebastián Sosa, el arquero de Uruguay, vive uno de los sueños de su vida. A sus 36 años, le llegó el momento de debutar en un Mundial. Pero hace unos días, esa alegría quedó a un lado. En plena preparación para la gran cita mundialista, el jugador de Independiente sufrió la muerte de su madre y tuvo que abandonar la concentración de la selección charrúa.











