Oposición

Elecciones 2021: Juntos por el Cambio llega al cierre de campaña e intenta esconder la interna entre halcones y palomas

Larreta visitó la semana pasada provincias clave para la coalición opositora. Para el fin de la campaña, se abocó a Provincia y Ciudad. Cruces entre duros y moderados.
Gonzalo Prado
por Gonzalo Prado |
El jefe de Gobierno porteño de campaña junto a Lousteau y Yacobitti.

El jefe de Gobierno porteño de campaña junto a Lousteau y Yacobitti.

El jefe de Gobierno porteño de campaña junto a Lousteau y Yacobitti.
El jefe de Gobierno porteño de campaña junto a Lousteau y Yacobitti.
Elecciones 2021: Juntos por el Cambio llega al cierre de campaña e intenta esconder la interna entre halcones y palomas

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se apresta a terminar un raid de refuerzo en la campaña electoral de Juntos por el Cambio de cara a los comicios del domingo 14 de noviembre en donde tiene que revalidar el resultado que cosechó en las PASO en el AMBA, por encima del resto de los distritos en donde compitió en la interna.

Con su campaña presidencial entre ceja y ceja, y luego de su regreso de La Pampa y Chubut, los distritos que se convirtieron en puntos clave de cara a la disputa en la Cámara Alta, Rodríguez Larreta estará abocado de forma exclusiva a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad.

En la segunda, distrito que gobierna, el número mágico sigue siendo el 54% de los votos para poder conseguir que ingrese el noveno diputado de la nómina, la investigadora del Cocinet Sandra Pitta. De ahí el cambio discursivo en el tramo final de la campaña.

El piso de 48% es el único número que preocupa a la cabeza de lista, María Eugenia Vidal, pero también a Rodríguez Larreta. El esfuerzo para restarle votos al candidato de Avanza Libertad, el economista Javier Milei, resultó más difícil de lo que pensaban después de las PASO. “Esto es voto a voto”, dicen cerca del alcalde porteño.

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Similar es la situación en la provincia de Buenos Aires. Después de que en las PASO Juntos por el Cambio resultó la fuerza más votada en territorio bonaerense algo cambió en el equipo de campaña. De buscar dar la sorpresa a ganar la elección hasta por un voto. Por ese motivo la decisión de empezar por el interior de la provincia junto al senador nacional Martín Lousteau, y los diputados nacionales Emiliano Yacobitti y Maximiliano Ferraro, en una demostración de la liga de la moderación de Juntos por el Cambio.

Después de las recorridas provinciales del fin de semana, Rodríguez Larreta dejó de lado su agenda propia para ponerse 100% en modo campaña con Diego Santilli y Facundo Manes. Conurbano e interior de la Provincia están como los lugares más centrales. Sin embargo no participará del cierre de campaña el jueves en la ciudad capital de La Plata como tampoco, a priori, del búnker en el salón Vonharv.

El eje en lo nacional

Antes de la campaña, aun con las visitas de apoyo a provincias clave cono fue el caso de Chubut y La Pampa, la idea siempre estuvo puesta en 24 elecciones por separado. Sin un aglutinador nacional. Sin embargo, en esas recorridas, Rodríguez Larreta, Yacobitti y Ferraro remarcaron sobre el resto de los dirigentes la necesidad de que se avance en la conformación con reglas claras de Juntos por el Cambio en todos los distritos.

El discurso de unidad también estará claro en las recorridas de esta semana. Algo que el propio Mauricio Macri levantó mucho en las últimas semanas. El lunes, por ejemplo, hubo una recorrida en la provincia de Buenos Aires del ex presidente junto a Santilli y estuvo en diferentes lugares de la quinta sección electoral (Miramar, Balcarce y su Tandil natal).

Pero por lo bajo, de forma subterránea, comienza a darse la disputa que ocupará los primeros headlines después del 14 de noviembre. La disputa entre duros y moderados dentro de Juntos por el Cambio empieza a crecer a pasos agigantados; ya no es una cuestión de un dirigente contra otro sino que se conforman frentes dentro del frente.

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En la coalición opositora, incluso desde antes de la derrota electoral de 2019, una de las cuestiones que la filial capital de la Unión Cívica Radical planteó dentro de Juntos por el Cambio era la necesidad de que las diferencias se diriman en una PASO entre dirigentes para cortar con el verticalismo que imponía el PRO luego de la victoria de Macri en 2015.

Ese discurso poco a poco fue calando en Rodríguez Larreta quien aceitó sus vínculos con Yacobitti y Lousteau al punto tal de que hoy en día se mueven en conjunto. La semana pasada, Rodríguez Larreta fue con ellos, más el mencionado Ferraro, a La Pampa, Chubut y parte de la provincia de Buenos Aires.

La "liga de la moderación"

Esa “liga de la moderación”, explican, surgió también como una tendencia de contrarrestar lo que se vislumbra del otro lado, los halcones o duros pero tuvo su mayor énfasis después de lo que sucedió en Córdoba y en Santa Fe. Allí las listas que tenían como principales impulsores a los “duros” de Juntos por el Cambio perdieron en post de sectores más dialoguistas en Córdoba y menos vinculados al macrismo duro en Santa Fe.

“Tenes que tener capacidad de convocar a otros para gobernar, si llegas insultando a los demás nadie además se acerca. El Gobierno de Macri empezó a perder las elecciones cuando se cerró”, explicó uno de los integrantes del frente de moderados dentro de JxC. La necesidad de reglas claras es el próximo objetivo que tienen en mente para todo la coalición.

El motivo es puramente matemático. Hoy en día genera más ganancia lograr un resultado electoral por fuera de Juntos por el Cambio por los pisos que se imponen dentro del frente y las reglas internas. Un caso testigo fue lo que sucedió con Ricardo López Murphy. Con el reglamento tal cual estaba escrito había serias chances de que se quedara afuera de la lista final. Ese cambio, impulsado sobre todo por la UCR, explica esa lógica que se quiere cambiar. “No puede ser que sea más fácil entrar por fuera que por adentro”, bramó en ese entonces uno de los armadores del espacio.

La lógica que el sector más moderado de Juntos por el Cambio busca impulsar es que los pisos para competir sean similares en todo el país. Es decir, que no haya diferencias en las provincias que sean impuestas por dirigentes que ya tienen el manejo interno. Esto incluye también a la UCR.

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“Cuando Rodríguez Larreta terminó de entender esta cuestión, se dio el cambio en su estrategia que se nota ahora”, agregó otro de los integrantes de este grupo. La misma situación, pero a la inversa se dio con otros sectores de la UCR en la provincia de Buenos Aires. La famosa disputa del 40% de los votos de la interna tuvo su climáx cuando el exsenador Ernesto Sanz reclamó que Manes sea el que encabece la lista, algo que finalmente no ocurrió.

Ese planteó, que no llegó a buen puerto, terminó con un Manes más cerca que nunca de Santilli y con un sector del PRO que terminó de entender que sin el neurocientífico no se hubiera logrado el resultado de las PASO. Pero las cuestiones vinculadas a los “duros” no tienen que ver solamente con los dirigentes del PRO.

Ahora dentro de la UCR diferentes sectores levantan a bandera de las internas como modo de resolver los conflictos dentro de la coalición. Pero las esquirlas del apoyo de suspensión de las PASO en el que estaban ciertos gobernadores radicales, como es el caso de Gerardo Morales y Gustavo Valdés, no escapa. De ahí que se sostenga puertas adentro que la discusión no fue fácil.

Macri también quiere jugar

Nadie lo dirá en voz alta, pero la bronca sobre todo con Morales persiste. Justamente el gobernador de Jujuy es uno de los que levantó con fuerza esta última semana la candidatura nacional de Patricia Bulllrich, la presidenta del PRO. Es que los sectores más moderadores no son los únicos que buscan aliados dentro de JxC.

En esa lógica Macri también empieza a mover fichas. Fiel a su promesa de que no jugará fuerte hasta después de las elecciones, compromiso que él propuso la misma noche del resultado de las PASO y que el resto de las tribus de Juntos por el Cambio aceptó, cada día esta más convencido, según pudo reconstruir este medio, de que cuenta con chances de volverse competitivo electoralmente.

Si bien su imagen negativa sigue siendo alta en diferentes partes del país, a medida de que la crisis económica y social hace estragos en la percepción del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la de Macri se recupera lentamente. “Lo que baja uno, sube el otro”, explica un consultora que mide para ambos espacios.

Esa situación hace que el rol de consultor y expresidente que tenía pensado ocupar antes de las PASO pueda quedar viejo, y en post de eso busca aliados permanentemente. Incluso hay quienes dicen que lo tanteó a Manes para intentar conseguir una recorrida juntos en la provincia de Buenos Aires antes del domingo. Esa foto no será posible porque fue el neurocientifico el que se habría negado. Otro gesto para la “liga de la moderación”.

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