Asimismo, la fiscalía requirió investigar a toda la tripulación que llegó en el avión venezolano que aterrizó en la Argentina el 6 de junio al considerar que el vuelo de Emtrasur -que trajo autopartes- pudo haber sido utilizado para esconder otro objetivo inconfesable.
Los investigadores creen que el arribo del avión de Emtrasur con una tripulación compuesta de 14 ciudadanos venezolanos y 5 iraníes pudo haber sido en realidad "un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran utilizarse para una actividad de terrorismo, su financiamiento u organización", consignó Télam.
Entre los elementos "irregulares" detectados por la fiscalía en la primera parte de la investigación aparece una diferencia en la tripulación que abordó el vuelo en México y la que ingresó a la Argentina; además de que en el allanamiento al avión fue encontrado un plan de vuelo de abril pasado a nombre de Qushm Fars Air cuando supuestamente la aeronave ya pertenecía a la venezolana Emtrasur.
La grave denuncia de Israel
La embajada de Israel en Uruguay, que también tiene concurre en Paraguay, denunció este miércoles que dichas personas están involucradas en "el tráfico de armas".
En un comunicado que fue difundido oficialmente por Twitter, la diplomacia israelí reconoció que "sigue con preocupación la llegada a la República Argentina de un avión perteneciente a una empresa aérea sancionada por Estados Unidos".
"Esta avión era utilizado hasta hace poco por la empresa iraní Mahan Air, que opera vuelos para la Fuerza Quds en la ruta entre Teherán y Damasco", agregaron desde la embajada.
En ese contexto, aseguraron que "en el avión que aterrizó en Argentina, se encontraban iraníes involucrados de forma directa en el tráfico de armas a Siria y a la organización terrorista Hezbollah del Líbano", y que incluso, el capitán del avión "es un alto ejecutivo de la empresa aérea iraní Qeshm Fars Air".