"Yo salí con las manos en alto, lo único que pedí fue que baje mi hijo y no sé cómo forcejeé, no sé de dónde saqué coraje. Tengo miedo, anoche no pude dormir, mi hijo está mal, mi hija mayor me ve y llora, lloramos todos, es una situación de mierda", agregó.
El hecho ocurrió el sábado a la tarde en las calles Yanzi y Pita, de la localidad de Rafael Castillo, cuando el panadero se encontraba junto a su hijo a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok gris estacionada y fue interceptado por cuatro delincuentes armados con fines de robo y que se movilizaban en un Chevrolet color bordó.
De acuerdo a los testigos, el panadero bajó de la camioneta, se trenzó en lucha con uno de ellos y, en medio del forcejeo, le arrebató el arma, con la cual baleó y mató a otro de los delincuentes.
Los otros dos delincuentes escaparon a los tiros, mientras que el ladrón que se había trenzado en lucha con el panadero, fue reducido a golpes por vecinos del lugar y luego detenido.